El rostro habitual de Pasapalabra, Enrique Leal, ha convertido a Galicia en su destino vacacional de cabecera. Desde hace ya tres años, el presentador junto a su mujer, Sara Rubio, repiten cada verano la costa gallega, un lugar que describen como un "sí rotundo" para desconectar en familia. Podría haber elegido cualquier punto de la geografía española; sin embargo, Galicia ya ha ocupado un lugar preferente en su corazón de viajero estival.
Fue la propia Sara la que a través de redes sociales resumió la experiencia con una frase que ya define la relación de la pareja con esta comunidad: "Desde hace tres años, Galicia es un sí rotundo". Para ella, este destino aglutina todo lo que le pide a un lugar de vacaciones: playas extensas, gastronomía de primer nivel, clima suave para poder descansar bien y la posibilidad de disfrutar de tiempo de calidad con su familia.
La rutina familiar durante estos días de vacaciones ha incluido paseos por la orilla, desayunos con vistas al mar, tardes de zamburiñas y pulpo, y noches tranquilas que permiten recuperar todo el sueño perdido durante el resto del año. A ver si resulta que no es que odiemos el verano, sino ser pobres. Las imágenes compartidas por la familia en redes así lo atestiguan, pasando el tiempo en un chiringuito gallego.
Roberto Leal nació un 28 de junio de 1979 en Alcalá de Guadaíra, provincia de Sevilla. Allí creció, estudió y dio sus primeros pasos en el mundo del periodismo. Su formación académica la terminó en la Universidad de Sevilla, donde se licenció. En un principio dudó entre estudiar Medicina o Comunicación y terminó optando por esta última, una decisión que marcaría su futuro y le posibilitaría convertirse en uno de los presentadores más populares y carismáticos de la televisión.
Sus inicios profesionales estuvieron ligados a medios sevillanos, como La Voz de Alcalá, Radio Guadaira y Tele Alcalá, donde cubría noticias y reportajes de proximidad. Con 21 años, dio el salto a Madrid como becario en Informativos Telecinco, compaginando sus últimos meses de carrera con sus primeras experiencias en televisión nacional.
Su popularidad creció de forma exponencial cuando se incorporó al equipo de España Directo como reportero. Su capacidad para conectar con la gente y su estilo cercano le abrieron las puertas de programas como Operación Triunfo, donde se consolidó como uno de los presentadores más queridos del público, algo que sigue conservando.