Uno de los momentos más difíciles que debe afrontar cualquier trabajador es una despedida. Y más si las formas no son las más adecuadas, o las que, simplemente, uno espera. Esto fue lo que le pasó a María Escario, todo un icono del periodismo de nuestro país, que sin duda no se merecía ser despedida por teléfono.
Con más de 40 años de trayectoria en la televisión pública, María Escario tuvo que enfrentarse en 2014 a un momento muy difícil, cuando fue despedida del Telediario. Por aquel entonces, el director de informativos era Julio Somoano; la llamó mientras la periodista disfrutaba de unas merecidas vacaciones en la playa. Era una llamada para despedirla. "Estaba poniendo la toalla en la playa cuando Somoano me llamó para despedirme. Me quedé en shock".
Despedida en su primer día de vacaciones
20 años de informativos no fueron suficientes para que el director la citase personalmente para comunicarle la noticia. En una entrevista a la cadena SER, Escario lo recuerda amargamente. "Después de 20 años, el director de los informativos ni siquiera tuvo el gesto de mirarme a la cara". Le quita hierro al asunto, no sin apuntar que no dejó de ser un gesto impropio de profesionales. "No pasa nada porque dejes de presentar el Telediario; nos ponen y nos quitan a dedo. Y el director estaba en su derecho de mantenerme o echarme, pero hay maneras y maneras de hacerlo. Era mi primer día de vacaciones, y que me lo dijeran así, por teléfono, no estuvo bonito".
No obstante, Escario supo recomponerse. "Fueron un par de días difíciles, pero me recompuse y seguí adelante", declaró en la SER. Y es que cuarenta años de profesión, claro, te curten.
María es licenciada en Ciencias de la Información en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense madrileña y comenzó su carrera profesional elaborando vídeos didácticos para los colegios en una productora. La pasión por la información deportiva, como vemos, le viene de lejos. Desde que empezó en esto del periodismo, ha llegado a cubrir siete Juegos Olímpicos de Verano, tres Mundiales de Fútbol, diferentes Eurocopas y finales de la Liga de Campeones de la UEFA, según su página de Wikipedia. Toda una generación amante del deporte televisado tiene en su memoria el rostro y voz de Escario. Solo por eso merecía un poco más de respeto.