El País
Si, en ese trabajo, las interferencias de ficción podían resultar chirriantes, aquí Balagué sugiere un malintencionado subtexto para la compleja historia que construyen los valiosos testimonios de Eduardo Mendoza, Francisco González Ledesma o Lluís Permanyer, entre otros: la cámara se pasea viscontinianamente por los suntuosos espacios de la catedral operística, dejando claro que ese atentado fue, precisamente, aquello que tuvo que cambiar para que todo siguiera igual.
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