A principios del siglo XIX. Vuelve a Edo, después de tres años de estudio en Nagasaki, el joven doctor Noboru Yasumoto está decidido a hacer una carrera brillante. Sueña con una cita en el shogunato hospital. Su conocimiento de la medicina occidental y de sus orígenes está destinado a las más altas esferas médicas. Sin embargo, en su primera tarea le envían a un barrio muy pobre de Tokio.
Una vieja prostituta cuenta su vida, en la que se sucedieron las tragedias. Siendo joven, quiso a un hombre de condición inferior. Y fue esta relación lo que provocó su expulsión de la ciudad imperial.