Antonio (Antonio Resines) y Félix (Quim Gutiérrez) forman un dúo de delincuentes bastante torpe que, tras cometer un robo en una joyería y escapar a toda prisa de la policía, se topan por casualidad con Eva (Megan Montaner). Ella trabaja como responsable de un taller de teatro integrado por personas con discapacidad y, debido a un malentendido, cree que Félix es Ángel, un participante recién incorporado al grupo al que todavía nadie conoce. Aprovechando la equivocación, los dos fugitivos ven la oportunidad perfecta para desaparecer del radar y se hacen pasar por integrantes del taller. Sin embargo, lo que comienza como una huida improvisada se transforma inesperadamente en una convivencia de varios días en un retiro artístico junto a un grupo tan peculiar como entrañable, donde nada será como habían previsto.