Ambientada en 1980, cuenta la historia de Juan (Javier Gutiérrez) y Pedro (Raúl Arévalo), dos policías ideológicamente opuestos que trabajan en el departamento de homicidios de Madrid y que, como sanción, son destinados a un pequeño pueblo en las marismas del Guadalquivir. Allí tratarán de resolver el caso de dos adolescentes desaparecidas ...
Sigue a un policía corrupto, que conoce a la perfección los trapicheos de la costa, y a una agente de élite, que acaba de llegar de Madrid. Ambos investigan juntos en dos casos muy diferentes, pero que pueden tener alguna relación.
Después de la muerte de Gonzalo Torregrosa, fundador y propietario de la Funeraria Torregrosa, su mano derecha, Dámaso Carrillo, está dispuesto a sucederle como jefe del negocio familiar. Su plan no tiene demasiado futuro, porque Nieves, la viuda de Gonzalo cree que es ella la que debe ponerse al mando de la empresa fúnebre. Una idea que tampoco convence a sus hijas, quienes habían pensado cerrar la funeraria para montar un gimnasio.
Durante la década de los 60 y 70, el extraradio barcelonés se compone en su mayor parte por inmigrantes extremeños y andaluces que impulsan barrios como Torre Baró, que todavía no están considerados como parte de la ciudad. Aunque allí no llegan los autobuses, Manolo Vital (Eduard Fernández) intentará demostrar -al volante de su autobús de la línea 47- que el Ayuntamiento le debe comunicación al barrio.
La vida de Quique (Salva Reina), un artista del carnaval de Cádiz compositor de chirigotas, da un giro cuando empieza a trabajar en el mayor depósito de droga de Andalucía. Y es que 'El Tuti' (Joaquín Núñez), traficante local y gran admirador suyo, planea robar el almacén antes de que lo inauguren y se produzca la quema de toda la mercancía ...