Un repartidor sin su bicicleta y una joven vampira se encuentran en la oscuridad de la noche y deciden escapar juntos, dejando atrás sus trabajos y la ciudad, en busca de la libertad.
Inés y Guille conectan de forma inmediata durante una noche de calor donde la intimidad surge entre silencios y miradas. El deseo de ver juntos el amanecer expresa la voluntad de prolongar un instante único y efímero.