Violeta y Eva pasan los veranos con su impredecible padre en Las Cruces, Nuevo México, mientras viven en California con su madre. A lo largo de cuatro veranos, aprenden a valorar a su padre, reconociendo sus defectos y su ternura. El filme ofrece una reflexión sobre los jóvenes que buscan su lugar dentro de sus familias, comunidades e identidades.
Un paseo implacable por las calles y las cárceles de Newark, la ciudad más grande de Nueva Jersey, y una lucha desesperada por sobrevivir al enemigo más mortífero que jamás haya atacado América: la pobreza.