Quinn y su padre llegan a Kettle Springs, una ciudad fracturada tras un incendio, donde surge una figura siniestra que ataca a los vecinos. El payaso Frendo desata el caos y el terror, convirtiendo el pueblo en un escenario sangriento donde cada decisión es cuestión de vida o muerte.
Ryan se une a un grupo de jóvenes que desmienten leyendas urbanas a través de una web. Cree que la desaparición de su hermana está relacionada con un peligroso desafío online llamado "El juego del ascensor", que invoca a una criatura sobrenatural. Para descubrir qué ocurrió con su hermana, Ryan persuade al grupo a jugar nuevamente.