Stephen Curry está detrás de esta nueva producción de Sony Pictures que llega a los cines el 13 de febrero. Todo un disfrute para los fans del baloncesto
Desde que se estrenó Spider-Man: un nuevo universo en 2018 el mundo de la animación no ha vuelto a ser el mismo. Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman lideraron un nuevo estilo en el género basado directamente en la estética de los cómics. El CGI combinó líneas, puntos, pinturas y globos de diálogo de tal manera que pareciera una pintura viviente. Utilizaron una técnica llamada borrosidad de movimiento, en lugar de recurrir al desenfoque de movimiento, y variaron la velocidad de los fotogramas entre 24 imágenes (animación en una) y 12 imágenes (animación en dos) por segundo. Esto se traduce en un movimiento más fluido. Colores desalineados, palabras sobre la imagen, onomatopeyas...
Fue un trabajo titánico que requirió hasta 177 animadores trabajando en la producción. El resultado fue una obra única que rápidamente tuvo influencias en títulos como Los Mitchell contra las máquinas (2021), El gato con botas: el último deseo (2022), Ninja Turtles: Caos Mutante (2023) o, la más reciente, Las guerreras k-pop (2025). Como cabras sigue la estela de esta tendencia, algo bastante esperable, por otro lado, ya que viene del mismo estudio, Sony Pictures Animation. En el sentido visual, no sorprende ni innova más allá de seguir expandiendo este tipo de animación contemporánea, pero funciona como película familiar con guiños bien lanzados para los adultos. Llega a los cines el viernes 13 de febrero.
Bajo el lema "nunca se es demasiado pequeño para soñar a lo grande", Como cabras cuenta la historia de Will Harris, una pequeña cabra que siempre ha soñado con convertirse en un jugador de rugebol respetado en todo el mundo. Justo cuando está en la quiebra económica, un vídeo suyo jugando al baloncesto se hace viral y es fichado para jugar en Los Pinchos junto a la gran Jett, una mítica estrella de este deporte. Al principio no le dan minutos, pero Will no ha llegado hasta ahí para esperar en el banquillo.
La película está dirigida por Tyree Dillihay, cuya carrera se centra principalmente en la televisión con títulos como Bob's Burgers o Good Times, codirigida por Adam Rosette (Robot Salvaje) y tiene guion de Aaron Buchsbaum y Teddy Riley, ambos creadores de Fairfax. Por tanto, esta producción nace de un grupo enfocado al humor adulto y macarra y es algo que se nota en la cinta. Como cabras está dirigida al público infantil en sus gags visuales, pero sus diálogos funcionan muy bien con los más adultos y el mensaje de superación personal funciona con todas las generaciones.
Más allá de todo esto, lo que es Como cabras es una carta de amor al baloncesto, por lo que los seguidores de este deporte lo van a disfrutar. Stephen Curry está involucrado como productor, lo que explica lo detallista que es respecto a este universo. Aunque en la película el deporte central se llama rugebol, las referencias a la NBA están claras. Aparece el 'night night' identificativo de Curry, la corona de Lebron, anécdotas míticas de Michael Jordan… Hay todo un campo minado de ‘easter eggs’ para los entendidos.
¡Como cabras! no busca inventar una nueva gramática visual —Sony ya lo hizo en 2018—, pero aplica esa fórmula ganadora a una historia con mucho corazón y sentimiento. Consigue ser una película genuinamente divertida para los niños que, a su vez, resulta atractiva a los adultos por sus diálogos afilados. Reivindica una vez más que la animación no es sinónimo de cursilería, sino que es un género único para mezclar estilos y hacerlo, además, con mucho mensaje. Una cita obligada para familias que busquen algo más que el típico mensaje de superación edulcorado.