Gene Hackman quería salir arriba, pero también Cruise. Al final solo hace falta mirar el póster para saber lo que pasó: uno de los actores exigió que, si no tenía el papel protagonista, le borraran completamente del material promocional.
Cuando se estrenó La tapadera, Gene Hackman acababa de ganar el Óscar a mejor actor de reparto por Sin Perdón, que se uniría al otro que ya tenía por French Connection. Era, sin lugar a dudas, uno de los mejores actores del momento, y parecía garantía de calidad para los espectadores. Sin embargo, cometió un error cuando apareció en la película junto a Tom Cruise y creyó que sus premios podrían algo contra la estrella más rutilante de toda la industria en 1993. Una lucha de egos silenciosa pero que muestra muy bien lo que es Hollywood entre bambalinas.
Tom Cruise en Tom Cruise's La Tapadera
Fíjate bien en el póster de La Tapadera: Tom Cruise sale en primer plano, con su nombre en el cartel bien grande, y, más pequeño, el nombre de su director, Sydney Pollack. Sin embargo, si leemos la letra pequeña, donde están los nombres del resto del reparto y de los jefes de cada departamento, nos llevaremos una sorpresa: están Holly Hunter (que se llevó el Óscar por sus menos de 6 minutos en la película), Ed Harris o Jeanne Tripplehorn, pero no hay ni rastro de Hackman, y eso que su papel es muy importante.
Resulta que en su contrato ponía claramente que su nombre debía estar antes del título, en primer lugar en el póster... que es exactamente lo mismo que ponía en el de Cruise. Claramente, ambos eran incompatibles, y Paramount decidió que prefería publicitar al actor de moda, ni que fuera porque le estaba pagando seis veces más que a su compañero. Hackman, agraviado, decidió quitar su nombre por completo de cualquier material promocional de la película, y dejar que el público lo descubriera al entrar en la sala.
De hecho, Hackman se enfadó tanto que incluso se negó a dedicar un día a la prensa, pero tampoco es que hiciera daño a la película: acabó ganando 270 millones de dólares frente a los 42 de su presupuesto, y el actor ganó buenas críticas alrededor de todo el mundo. Una lucha de gigantes que acabó en un "todos ganamos" de manual.