Nunca antes un hombre negro había protagonizado una película western de un estudio de Hollywood
Arizona, 1881: Braxton Rudlege, sargento de una unidad de caballería afroamericana, es acusado de un crimen atroz: el violento asesinato del oficial y superior de Rudlege y su hija de 16 años. Aunque primero intenta escapar del fuerte, Rudlege finalmente se entrega y es sometido a un consejo de guerra, pero el teniente Cantrell rápido empieza a dudar de su culpabilidad y decide defenderlo. En el juicio, no solo deben enfrentarse al fiscal Shattuck, sino también al racismo flagrante del sur de Estados Unidos. ¿Quién convencerá al juez y descubrirá la verdad? ¿La fiscalía, que presenta un retrato condenatorio y racista del sargento, o Mary Beecher, la única testigo de la defensa?
Bajo esta premisa estrenó el maestro John Ford El Sargento Negro en 1960, una película a medio camino entre el cine wéstern y el drama judicial que, a menudo menos conocida en la carrera del icónico cineasta, supuso una de sus propuestas más valientes.
El Sargento Negro se emite hoy, lunes16 de febrero de 2026, en el espacio Días de cine clásico de La 2, a las 22:15 horas.
John Ford murió en 1973, pero en los años 60 dirigió las últimas películas de su vasta filmografía y El sargento negro fue una de ellas, estrenada solo cinco años de su último filme 7 mujeres. Una recta final que muchos creen que el director de obras maestras como Centauros del desierto o El hombre que mató a Liberty Valance convirtió en una especie de disculpa para corregir la forma en la que había retratado a los Estados Unidos a lo largo de su trayectoria.
Su última película, la ya mecionada 7 mujeres, para empezar, ponía el foco sobre un grupo de mujeres, mientras que los héroes de El gran combate eran nativos americanos tomando las riendas de su destino. En El sargento negro, Ford no dudó en abordar el tema del racismo en Estados Unidos y para ello realizó lo que en el momento pudo ser considerado un acto de valentía: que su película estuviera protagonizada por un afroamericano, Woody Strode, en la piel de un vaquero o soldado del ejército, y no como esclavo. Eso sí, no sin antes tener que imponerse con firmeza al estudio.
Woody Strode, quien hasta entonces solo había interpretado papeles menores, fue elegido por John Ford a pesar de los deseos de Warner Bros., que quería contratar a un actor negro más consolidado como Sidney Poitier o Harry Belafonte. Pero Ford, que ya había trabajado con Strode en dos películas antes y sabía de su talento no se equivocaba: el resultado de la interpretación sería digna de elogio.
Nunca antes un hombre negro había protagonizado una película western de un estudio de Hollywood y Warner Bros. pensaba que eso podría afectar en la forma en la que la película sería recibida por el público. De hecho, tanto en el tráiler como en los créditos iniciales de la película, el protagonismo de Strode parecía menor.
El sargento negro no fue un éxito de taquilla, pero sus críticas fueron lo suficientemente buenas como para que sea considerada una de las mejores de sus últimos años en activo. Aunque ahora un poco olvidada, su emisión esta noche en La 2 es una oportunidad de oro para redescubrir una película de The New York Times describiría algunos años después como una "muy buena película": "Reflexiva, bien interpretada, mordaz, interesante y estimulante, con la firmeza de un veterano como el Sr. Ford, evidente en cada paso".