Terminamos la cobertura de Berlín con una película dirigida por Padraic McKinley que se disfruta al máximo
La Berlinale 2026 se termina. Es el final de esta desconexión existencial que vivimos los críticos y los cronistas cuando nos vamos a una ciudad a dejarnos la vida viendo películas. La vida real desaparece, solo existe el cine. Y la última película es alucinante. Os lo digo desde ya: me lo pasé en grande viéndola.
La película se llama The Weight y está dirigida por Padraic McKinley. Ya venía yo con el hype porque la foto promocional me molaba: Ethan Hawke metido en un río hasta el cuello, con esa apariencia de western sucio. Y pensé: "Si esto es un western con Ethan Hawke, ya me tienes de entrada". Porque, seamos claros, Hawke está en el mejor momento de su carrera. Pero lo que me encontré fue mucho más. Fue una fiesta.
The Weight se sitúa en la Gran Depresión de los años 30. Un grupo de prisioneros en un campo de trabajos forzados recibe una oferta del jefe de la cantera (un Russell Crowe imponente): la libertad para cuatro de ellos si logran transportar un cargamento de oro a través de un bosque peligrosísimo. Y aquí es donde la película se vuelve una salvajada. Es un survival extremo.
Sin tener ningún certificado oficial, estamos ante una especie de remake "a l'avant-lettre" de dos de mis películas favoritas de la historia: El salario del miedo, de Clouzot, y Carga maldita, de William Friedkin.
Pura dinamita narrativa
En The Weight, la tensión es espectacular. Hay secuencias aisladas, como el cruce de un puente a lo Indiana Jones que se cae a pedazos, que son pura dinamita narrativa. McKinley maneja la tensión de las amenazas externas e internas de forma magistral.
Ethan Hawke lleva el peso de la narración y aguanta la película de forma increíble, pero es que todo el casting es de actores de carácter. Quiero destacar a Austin Amelio (ese secundario maravilloso que vimos en la serie Cuando nadie nos ve), que hace de miembro del gang y está fantástico. Y todo esto lo orquesta Padraic McKinley, un tipo que viene de montar cine de acción de serie B, pelis de Jason Statham y Frank Grillo. Se nota que sabe de ritmo y de "tortas". Ha conseguido levantar este proyecto gracias a sus contactos (ha producido cosas de Russell Crowe como Poker Face) y nos ha regalado una preciosidad tremenda.
Actores de carácter, historia dura, sin chorradas de ningún tipo y con esa supervivencia límite. The Weight es una película realmente interesante y muy bien dirigida.