Años antes, Eastwood se había consagrado con 'Harry, el sucio', una película que se le había ofrecido antes a John Wayne y que se arrepintió de haber rechazado
Icono absoluto del cine wéstern, no es un secreto que John Wayne no admiraba especialmente al joven Clint Eastwood cuando la entonces incipiente estrella del género volvió a ponerlo de moda en los años 60. El futuro dos veces ganador del Oscar todavía no había alcanzado la fama mundial que llegaría a tener cuando se aventuró a probar suerte con la película de Sergio Leone Por un puñado de dólares, para cuyo rodaje tuvo que volar a Europa completamente ajeno al hecho de que se trataría de un antes y un después en su carrera.
Tras el éxito de la película y el rodaje de las dos siguientes entregas que conformarían la icónica Trilogía del dólar, epítome del 'spaguetti wéstern', Clint Eastwood regresó a Estados Unidos convertido en héroe y estrella.
Su explosión en Hollywood no pasó desapercibida para John Wayne, quien quizá tuvo un poco de pelusilla, pero que definitivamente no fue el único.
Clint Eastwood también sabía que no era especialmente santo de devoción para John Wayne y en alguna que otra ocasión habló sobre ello, aunque siempre desde el buen humor y respeto a la figura de Wayne.
Según contó Eastwood, John Wayne llegó a enviarle una carta muy enfadado por una de sus películas: "John Wayne me escribió una carta en la que me decía que no le gustaba Infierno de cobardes. Me dijo que no trataba realmente de los pioneros del Oeste", relató en una entrevista en 1992 a Los Angeles Times. "Eso no era lo que representaba el Oeste. No eran los estadounidenses los que se asentaron en este país".
Además, en una entrevista con The Actors Studio en 2003 en la que profundizó sobre su vida y carrera, compartió una anécdota que a su vez había compartido con él su amigo Don Siegel, director de Harry, el Sucio.
Don Siegel fue el último cineasta que tuvo el honor de dirigir a John Wayne. Lo hizo en la película El último pistolero, la última de la veterana estrella de Hollywood antes de su retirada en 1976 -murió en el 1979 tras varios años batallando contra el cáncer-, en la que John Wayne interpretaba a un viejo pistolero que se enfrentaba a la muerte por enfermedad -como él en la vida real- y de la que él mismo dijo sentirse especialmente orgulloso.
Sin embargo, durante el rodaje de la película, Don Siegel cometió el "terrible error" de comparar al Duque con Clint Eastwood.
"Recuerdo que Don se metió en problemas cuando estaba haciendo una película llamada El último pistolero, trabajando con John Wayne. [En la escena] El villano se cuela en la habitación y John Wayne se le acerca por detrás. [Don Siegel] Le dice [a John Wayne]: 'Entonces le disparas'. Hubo una larga pausa y John Wayne dijo: '¿Te refieres a que le dispare por la espalda?'. Y él dice: 'Sí, sí, dispárale, deshazte de él porque tienes a otros cuatro tipos'. John Wayne dijo: 'No le disparo a nadie por la espalda", contó Eastwood en la entrevista con tono divertido.
Entonces Don cometió un terrible error. Dijo: 'Clint Eastwood le habría disparado por la espalda'. Wayne se puso azul y dijo: 'No me importa lo que ese chico hubiera hecho. No le disparo. Suficiente'
Curiosamente, años antes de aquella colaboración, John Wayne había rechazado protagonizar Harry, el sucio porque el papel se le había ofrecido primero a Frank Sinatra. Una decisión de la que él mismo reconoció haberse arrepentido, tal y como describió Carolyn McGivern en su libro John Wayne: A Giant Shadow: "¿Cómo dejé que se me escapara de las manos?".
Medio siglo después de aquello, ambos siguen siendo dos grandes iconos del cine western en particular y de la industria de Hollywood en general, pero no deja de resultar divertido visitar este tipo anécdotas que demuestran que incluso la mayor estrella en su campo puede tener una crisis de ego.