En 1972, un hombre fue condenado a prisión injustamente y tardó 39 años en demostrar su inocencia: ahora triunfa en Netflix México la película que cuenta su historia
Sara Heredia
-Redactora jefe SensaCine
Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.

Omar Chaparro protagoniza esta historia que viene de una película surcoreana y que ha tenido varias adaptaciones internacionales

En 1972, Jung Won Seob era un hombre que trabajaba en una tienda de cómics de Chuncheon cuando fue señalado como el culpable de la muerte de la hija de 9 años del Jefe de policía. Como siempre ocurre, al tratarse de un caso que involucraba un alto cargo, los agentes se apresuraron en cerrar el asunto y, aunque no tenían pruebas suficientes, Jung Won Seob fue entregado y mandado a prisión.

Esta es la historia real que ha dado lugar a La celda de los milagros, la película dirigida por Ana Lorena Pérez Ríos que es, a su vez, la adaptación de la surcoreana Miracle in Cell No. 7, la cual dirigió Lee Hwan-kyung en 2013. La película se ha colocado rápidamente en lo más visto a nivel global si nos centramos en las películas de habla no inglesa. Lleva dos semanas en el top 10 y ha acumulado 7,3 millones de visualizaciones en la última semana de la que existen datos (del 16/2/2026 al 22/2/2026).

La celda de los milagros es casi una apuesta segura para el éxito, ya que todas las adaptaciones -y ya lleva varias- que se han estrenado han funcionado muy bien con el público. Primero fue la película original de Corea del Sur estrenada en 2013, que llegó a tener el título de ser la séptima película surcoreana más taquillera de la historia. Después vino la turca, que siguió el mismo camino del éxito y que, de hecho, en nuestro país muchos recordarán haberla visto en pleno confinamiento. Y también hay una versión india, filipina e indonesia.

Lo cierto es que la película reúne todos los ingredientes para llegar al gran público porque, además de presentar la lucha de un hombre para demostrar su inocencia, juega con el papel de padre coraje del protagonista, un hombre soltero con diferencias cognitivas que está a cargo de su hija pequeña y que es capaz de cualquier cosa por ella. Es difícil no empatizar con una trama de este estilo.

En caso de que te lo estés preguntando, la historia real tuvo final feliz... en cierto modo. Avisamos: no sigas leyendo si no quieres saber nada de la historia. Jung Won Seob fue condenado a cadena perpetua, aunque después de 15 años fue liberado bajo amnistía. Pero Jung Won Seob no se rindió tras salir de la cárcel y puso todo su empeño en demostrar que él no había matado a la niña. En 2011, casi cuatro décadas después de su condena, un juez determinó que no hubo pruebas suficientes para encarcelarlo y que fue torturado y sometido a declarar.

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados