Nacido en 1922, fue el único actor de la saga de fantasía que tuvo la oportunidad de conocer a Tolkien en persona y sus experiencias vitales siempre funcionaron como un pozo de sabiduría en los rodajes en los que participaba
Fallecido en el año 2015 a los 93 años de edad, Christopher Lee siempre será recordado como uno de los más célebres actores británicos de todos los tiempos. Durante sus casi 70 años de carrera, Lee se dedicó en cuerpo y alma a su profesión y su legado, además de innegable, abarca no solo varias décadas, sino títulos tan icónicos como Drácula, su primer gran papel, o franquicias tan potentes como la saga 007, Star Wars y, por supuesto, El Señor de los Anillos, en la que interpretó a Saruman.
Christopher Lee se mantuvo activo hasta el final de sus días y, de hecho, solo un mes antes de morir había firmado su fichaje por una película. En los rodajes, era la voz de la experiencia, no solo por su experiencia en la industria, sino a nivel vital. Nacido en 1922, el actor había luchado en la Segunda Guerra Mundial y vivido otros importantes momentos de índole histórica que no dudaba en compartir.
Sin ir más, lejos el veterano intérprete fue todo un pozo de sabiduría para el equipo liderado por Peter Jackson en El Señor de los Anillos. Para el actor la obra de fantasía significaba mucho y, además, fue el único miembro del reparto de la trilogía cinematográfica que tuvo la oportunidad de conocer a Tolkien. Además de sus conocimientos y percepción personal sobre la obra, Lee aplicó una de las experiencias más difíciles de su vida para una escena, compartiendo con el equipo cómo sería realmente el sonido de un hombre al ser apuñalado. "Empecé esta larga explicación del sonido que alguien haría al ser apuñalado", cuenta Jackson en un vídeo detrás de las cámaras de la saga. "Le dije a Peter: '¿Tienes idea del tipo de sonido que ocurre cuando a alguien le apuñalan por la espalda? Porque yo sí" añadía Lee.
Otra poderosa anécdota de la vida de Christopher Lee tuvo lugar en 1939, cuando apenas tenía 17 años: estuvo presente en la última ejecución pública en guillotina en Francia el 17 de junio de aquel año. La víctima fue el asesino convicto alemán Eugen Weidmann, de 31 años, y, como recordaban desde Euronews por su 80 aniversario en 2019, la ejecución tuvo lugar frente a las puertas de la prisión de Saint-Pierre, en el centro de Versalles.
Lo que ocurrió aquel día es que la ejecución reunió a una gran multitud. Como consecuencia, el momento se retrasó y los periodistas pudieron tomar fotos e incluso filmar el evento, lo que llevó a prohibir las ejecuciones públicas porque a los líderes franceses les preocupaba que aquellas imágenes que circulaban en el extranjero difundieran una mala imagen del país.
Entre los espectadores se encontraba Christopher Lee, entonces de 17 años, quien acompañaba a un periodista amigo de su familia. En su autobiografía, compartió cómo de impactante le resultó la "poderosa oleada de aullidos y chillidos" que recibió la aparición de Weidmann en la calle, mientras que en un documental de 1998, también recoge Euronews, contó que no pudo mirar:
Giré la cabeza, pero lo oí
Se nos ponen los pelos de punta.
En su relato, Lee recordó cómo los espectadores "corrieron hacia el cadáver" y algunos "no dudaron en empapar pañuelos y bufandas con la sangre esparcida en el pavimento, como recuerdo".
A partir de aquella ejecución, las siguientes se realizaron únicamente en las instalaciones del establecimiento penitenciario, aunque pasaron muchas décadas antes de que las guillotinas fueran prohibidas por completo. La pena de muerte fue abolida definitivamente en 1981.