Lola Herrera recuerda su "tonteo" con Chicho Ibáñez Serrador: "Mi marido leyó las cartas y me las rompió"
Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.

La veterana actriz de 90 años sigue en activo y no tiene ninguna intención de dejar el teatro mientras siga bien. "Cuando me muera ya voy a descansar todo el rato"

90 años, más de 70 películas y series y toda una vida sobre las tablas del teatro. Veterana donde las haya, Lola Herrera es una de las grandes actrices de la escena española, una leyenda viva de la interpretación con más de siete décadas de trayectoria y, además, una mujer incombustible, decidida a seguir compartiendo su talento hasta que la vida se lo permita.

"Lo de los 90 años parece una cosa de otro mundo", comentaba a Jordi Évole en su extensa entrevista para Lo de Évole, emitida este domingo 8 de marzo, Día de la Mujer, en La Sexta. "'¿No se cansa usted?', me dicen. Pues no. Cuando me muera ya voy a descansar todo el rato. Les debe de parecer una cosa muy rara que sigas con amor a tu profesión. Es un placer pasearte por un personaje, comunicarte desde el escenario, dejar de ser una, meterte en el mundo de otra persona".

Y, mientras esté bien, no tiene ninguna intención de parar: "Mientras pueda estaré ahí arriba, sobre el escenario, pero no es obligatorio para nadie. Cada uno puede hacer lo que le dé la gana. A mí lo que me da la gana es estar ahí arriba mientras pueda". Eso sí, también ha dejado claro que no desea homenajes póstumos en teatros ni despedidas públicas: "Yo al teatro quiero ir viva, nada más. Pero muerta, que no me lleven, por favor".

No solo ha reflexionado sobre la vida y la muerte Lola Herrera en su conversación de más de 5 horas con el reputado periodista. Herrera, que no tuvo una infancia fácil y ha experimentado varias épocas, también habló de las dificultades por las que ha tenido que pasar como mujer durante el franquismo, reflexionado sobre política, y compartido anécdotas sobre su vida. Algunas simpáticas; otras, no tanto. Y de muchas cosas más.

En la entrevista, Lola Herrera habló sobre Chicho Ibáñez Serrador, con quien tuvo una estrecha relación de amistad en el pasado cuyos pormenores interesaban mucho a Évole: "¿Es verdad que conociste mucho a Chicho Ibáñez Serrador?", le preguntaba el periodista. Herrera recordaba que ambos eran de la misma quinta y que, efectivamente, hubo cierto "tonteo":

"Me estaba despidiendo de todos de la compañía, porque me marchaba a mi casa. Mis padres me estaban esperando allí porque se terminaba la obra", recuerda la actriz sobre un día en que, tras haber trabajado juntos, sintió que el director de cine estaba a punto de besarla. "Y él vino hacía mí de una manera que le paré muy bien. Me asusté. Creo que [a besarme], a lo mejor es una imaginación mía, vete tú a saber. Pero la sensación que yo tuve fue esa".

Luego, Ibáñez Serrador mantuvo contacto con ella a través de cartas, aunque desafortunadamente no pudo conservarlas porque su marido, se las rompió. "Yo empecé a escribir unas cartas de Chicho que eran guiones maravillosos. Cosas lindas. Esas cartas, que yo las tenía planchadas, el que fue mi marido un día leyó mis cartas, que yo las tenía en una caja con mis secretos, y me las rompió. Ese día tenía que haberme separado. Me gustaría tanto poder leerlas ahora en mi vejez", lamenta Herrera.

"Yo he tenido siempre muy mal ojo para las parejas", le había ya reconocido al periodista al hablar de su divorcio. La actriz se había casado con el también actor Daniel Dicenta y su separación llegó en el contexto de una España muy diferente: "Si yo hubiera tenido un amante, mi marido me hubiera podido denunciar; yo no le pude denunciar nunca". Cuando por fin llegó el divorcio, pensó que iba a ser la primera en solicitarlo, "pero es que había cola".

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