Aunque haya gente que la aborrece con todas sus fuerzas, lo cierto es que 'Monstruos University' tenía muchas cosas que rascar, y desvelaba el pasado de Mike y Sulley... a pesar de que ya lo conocíamos en la película original. O eso creíamos.
Lo cierto es que, por más que la adoremos, la idea inicial de Monstruos S.A viene de un lugar muy, muy simple. Tanto, que básicamente era una especie de sucesora espiritual de Toy Story: Pete Docter pensó que, después de señalar una creencia infantil como la de los juguetes volviendo a la vida, podían hacer lo propio con otra: los monstruos que viven dentro del armario. Así es como empezó a crearse Hidden City, una película que cinco años después acabó cristalizando en la que conocemos ahora. Y claro: tras el éxito, ¿cómo no iba a haber una continuación?
Deja eso donde estaba o te vas a enterar
Se tomaron sus buenos 12 años entre Monstruos S.A y Monstruos University, pero la espera (al menos para mí) valió la pena: es una precuela totalmente distinta en tono e intenciones, pero con los mismos personajes que queríamos desde un principio. Sin embargo, hay una frase de la primera parte que contradice totalmente esta secuela, cuando Mike le dice a Sulley "Has tenido envidia de lo guapo que soy desde el instituto". Y ahora sabemos que se conocieron en la universidad. Ups.
Parece una tontería pero Dan Scanlon, director de la precuela, se estuvo devanando los sesos y tratando de solucionar el error: al final no pudo y simplemente tuvo que vivir con ella. Tal y como afirmó, "intentamos distintas versiones donde se conocieron de jóvenes y entonces saltábamos a la universidad. Y sabía que no queríamos hacer Instituto Monstruos". Al final, Pete Docter y John Lasseter le dijeron que no hacía falta que se siguiera esforzando, y que simplemente hiciera lo mejor para historia, dejando esa línea de guion a un lado.
¿Cuál fue la solución final para no convertir toda Monstruos University en un gigantesco agujero de guion? El propio Scanlon lo explica: se inventó que lo de "desde el instituto" era una vieja expresión de monstruos, algo que se dicen entre sí todo el tiempo. Oye, quien no se conforma es porque no quiere.