Cuando los actores dicen que los galardones no sirven para nada lo dicen por cosas como ésta. No es por menospreciar a la ganadora, pero no tuvo, ni de lejos, el impacto cultural de 'Ciudadano Kane'
Ciudadano Kane es considerada de manera casi unánime como la mejor película jamás hecha. Es lo que es para Steven Spielberg, quien dijo de ella que "es simplemente una de las grandes películas jamás hechas. Mucha gente estará de acuerdo. Es una de las grandes experiencias estadounidenses en el cine". También para Martin Scorsese, quien ha asegurado que le abrió los ojos a las posibilidades de la narración cinematográfica. Y a Christopher Nolan, que también se sintió inspirado por el filme de Orson Welles.
Son solo unos pocos de los muchos cineastas que ven en Ciudadano Kane el epítome del cine, la representación de como las historias deberían ser contadas. Pues bien, resulta que no se llevó el Oscar el año que competía por él.
1942, el año en que 'Ciudadano Kane' perdió el Oscar
En 1942 se celebró la 14ª ceremonia de los Oscar. Diez títulos optaban al premio de Mejor película:
Qué verde era mi valle, de Darryl F. Zanuck
De corazón a corazón, de Irving Asher
Ciudadano Kane, de Orson Welles
El cielo puede esperar, de Everett Riskin
Si no amaneciera, de Arthur Hornblow Jr.
La loba, de Samuel Goldwyn
El halcón maltés, de Hal B. Wallis
Con un pie en el cielo, de Hal B. Wallis
El sargento York, de Hal B. Wallis y Jesse L. Lasky
Sospecha, de Alfred Hitchcock
El galardón fue a parar a Qué verde era mi valle, dirigida por John Ford -aunque el galardón de Mejor película fue a parar al productor, como suele ser habitual-. La película acerca de los Morgan, una familia minera de Gales, fue reconocida por la Academia por su modo de narrar un drama sobre la clase trabajadora sin caer en el sentimentalismo. Ocho décadas después esta adaptación de la novela de Richard Llewellyn sigue siendo una obra maestra digna de revisionado, pero su impacto cultural y social no se puede comparar con la cinta de Welles.
La campaña anti-'Ciudadano Kane' de William Hearst
Ciudadano Kane es memorable por la cinematografía tan innovadora que presentó, por la narrativa no lineal y por el impresionante uso de la iluminación. Muchos críticos apoyaron la propuesta desde el principio, pero hubo quien no entendió la narrativa de Welles.
Quien resultó especialmente enfadado con Ciudadano Kane fue William Hearst, magnate de los medios, quien no estaba nada de acuerdo con la representación del protagonista. Puso en marcha una campaña para boicotear la película, pidiendo a los cines que no la proyectaran y difundiendo rumores sobre que Welles era un simpatizante del comunismo. Incluso llegó a fotografiar a Welles con una niña de 14 años en su hotel, según Medium.
La campaña de Hearst hizo que RKO perdiera 160.000 dólares durante la primera exhibición de la película. Esta mala prensa, unida al hecho de que Ciudadano Kane llegó a cines justo cuando Estados Unidos entraba en la Segunda Guerra Mundial, hicieron que la Academia viera con mejores ojos una historia acerca del valor de la familia y la fuerza comunitaria. El tiempo, sin embargo, ha valorado el esfuerzo técnico de Orson Welles.