“Vamos a continuar su misión”: Samuel L. Jackson se volvió reverendo por un día para homenajear a su referente
Pedro Gallego
-Redactor de cine y series
Periodista cultural con varios años de experiencia con especial interés en el cine y las series. Busca las mejores recomendaciones para ver en las diferentes plataformas de streaming.

Un hombre con el que compartía apellido y del que tomó valiosas lecciones

Samuel L. Jackson es una leyenda viva de Hollywood que ha forjado una carrera asombrosa y popular, sobreponiéndose a todos los retos posibles durante 77 años de vida. Una carrera profesional que se extiende a más de cinco décadas, donde ha trabajado con directores asombrosos como Steven Spielberg o Quentin Tarantino, además de ser un rostro importante en una franquicia multimillonaria como la de Marvel.

Jackson sabe más que nadie que todos estos logros increíbles no habrían sido posibles sin referentes importantes que enseñasen lecciones vitales imprescindibles para afrontar la vida. Hace unas semanas se puso en posición de predicador para recordar a uno de los suyos en la gala organizada por la NAACP, la asociación estadounidense que pelea por preservar los derechos de los ciudadanos afroamericanos.

Referentes importantes

Ataviado con un traje africano tradicional, el actor recordó a un hombre que dio forma a su vida, el reverendo Jesse Jackson. Un hombre negro criado en la parte Sur del país donde el racismo era más intenso, peleando durante décadas contra la segregación racial y reivindicando los derechos de los ciudadanos que estaban siendo marginalizados y empobrecidos por no tener un color de piel blanco.

La estrella de cine pronunció el discurso de homenaje al reverendo Jackson, con quien comparte apellido, recordando el impacto personal que tuvieron ciertas palabras cuando sentía que no estaba encontrando su rumbo: “Yo soy alguien”. Sin importar la procedencia o los obstáculos, uno importa porque es alguien.

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Samuel L. Jackson se volvió reverendo por un día para transmitir la sabiduría que un día le cambió la vida, instando al público aquella noche que “vamos a continuar su misión”. Su potente discurso se clausuró con una potente declaración que puso un punto álgido a la gala: “Reverendo Jackson, gracias a usted, somos alguien. ¡Así es! ¡El poder para el pueblo!”.

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