"Esto es lo más desafiante que he hecho nunca. Puede que sea lo más desafiante que haga en mi vida", reconoce el actor sobre 'Proyecto Salvación', un filme que protagoniza y produce
Cuando Ryan Gosling (Canadá, 1980) tenía unos ocho años, fue testigo de algo que le marcó para siempre. Su tío iba a interpretar a Elvis y estaba preparando el icónico mono blanco del artista. "Vi cómo el mono blanco lo convirtió en Elvis", recuerda el actor en SensaCine, de forma virtual, desde Londres. "Creo que de niño creé algún tipo de vínculo entre el vestuario y el personaje". En Proyecto Salvación, su nueva película, las camisetas de Ryland Grace, su personaje, son más importantes de lo que parecen.
"Ayudé a diseñar todo el vestuario", reconoce. "Siempre es muy importante para mí". En este caso, quizá, todavía más. Ryland es un profesor de ciencias que despierta en una nave en medio del espacio sin memoria alguna. No sabe qué hace a tantos años luz de la Tierra ni cuál es su misión. Por lo que cada detalle es clave para resolver el misterio. "Cada prenda de vestir que tiene es como una pieza de un rompecabezas que está tratando de resolver", adelanta Gosling.
Sabía que si nos manteníamos fieles al libro y teníamos a Andy con nosotros en todo momento, haríamos una película que a la gente le encantaría. Eso fue una experiencia nueva para mí
Proyecto Salvación, que se estrena en cines españoles el 27 de marzo, es el regreso a la ciencia ficción de Gosling nueve años después de Blade Runner 2049 (2017). La película le ha marcado como actor y como productor. Por un lado, ha sido su mayor desafío delante de la cámara. Por otro, algo en lo que se ha embarcado con total confianza. Esas dos cosas le han llevado a algo que, tras más de tres décadas de carrera, no se parece a nada de lo que ha hecho. "Lo que fue especial de esta experiencia para mí... es especial en muchos sentidos, pero nunca he trabajado en algo en lo que estuviera más seguro de que al público le encantaría", dice.
Javier Santaolalla, físico, sobre el apocalipsis de 'Proyecto Salvación': "Hay muchas cosas más importantes que temer como Hacienda o abrir el periódico"Con este, Gosling, en comparación con otros proyectos anteriores, iba con ventaja. Proyecto Salvación es la adaptación de la novela homónima de Andy Weir, el mismo autor de otro éxito cinematográfico: The Martian (2015). Cuando Proyecto Salvación era solo una novela, ya fue un éxito: pasó 40 semanas seguidas en la lista de superventas del New York Times. "Sabía que si nos manteníamos fieles al libro y teníamos a Andy con nosotros en todo momento, haríamos una película que a la gente le encantaría. Eso fue una experiencia nueva para mí".
Un matrimonio perfecto
En la historia de Weir, Ryland Grace es un biólogo y profesor de ciencias que es reclutado por la misteriosa Eva Stratt (Sandra Hüller) para trabajar en el Proyecto Salvación: una misión para salvar la Tierra cuando el Sol empieza a apagarse. En el espacio, totalmente solo, se cruza con un alienígena con forma de piedra al que pone de nombre Rocky y con el que formará equipo para encontrar la cura a la enfermedad de las estrellas de la galaxia.
"La historia ha permanecido igual", dice Gosling, que empezó con el desarrollo del filme en 2020, cuando Weir le envió el manuscrito del libro, que se publicó en 2021. "Lo que no anticipé fue que la historia de hacer la película estaría tan estrechamente vinculada, de una manera algo meta, a la historia del filme en sí. Creo que eso se ha convertido en parte de la magia de la película".
Realidad y ficción se entrelazaron gracias a un rodaje en el que Phil Lord (Estados Unidos, 1975) y Chris Miller (Estados Unidos, 1968) se apoyaron en los efectos prácticos. Rocky fue un compañero real de escena para Gosling. El titiritero James Ortiz fue el encargado de interpretarlo en el rodaje. También de prestarle voz. "Tuvimos pruebas de 'casting' y vinieron titiriteros de todo el mundo e hicieron la prueba con Ryan", dice Lord. "Se trataba de la química entre los dos", añade Miller.
Es una película sobre la colaboración y lo que es posible cuando grandes grupos de personas resuelven problemas. Tenía sentido que la animación por ordenador y los efectos prácticos trabajaran de la mano
El 'casting' consistió en hacer dos escenas e improvisar una. "Vimos a algunos de los mejores titiriteros del mundo. Todos fueron maravillosos", recalca el director. Ortiz, sin embargo, congenió con Gosling de una forma especial. "Había algo en James y en la confianza con la que entró que puso a Ryan a la defensiva", recuerda. "La dinámica entre ellos dos era la de Rocky y Grace. Supimos inmediatamente que era él. Así que tenerlo como compañero de escena para Ryan, y ver en pantalla su vínculo a medida que se conocían mientras rodábamos es una de las grandes alegrías de la película".
Proyecto Salvación es, a grandes rasgos, una 'buddy movie' en el espacio entre un humano y un alienígena. Que Gosling tuviera un compañero de escena era crucial, pero también que los decorados fueran reales. Eso no quita, claro, que hubiera ayuda digital. "Es una película sobre la colaboración y lo que es posible cuando grandes grupos de personas resuelven problemas", reflexiona Lord. "Tenía sentido que la animación por ordenador y los efectos prácticos trabajaran de la mano".
Por ejemplo, construyeron todo el interior de la nave espacial en la que viaja el personaje de Gosling para que el director de fotografía Greig Fraser tuviera manga ancha para, como indica Miller, "que pudiera apuntar la cámara a cualquier parte y encontrar la toma más bonita, y que tuviera una sensación táctil que pareciera real". "Obviamente, hay 2.000 tomas de efectos digitales en la película", confiesa Lord. "No solo limpiaron las imágenes, sino que crearon mucha personalidad en Rocky y en todos los exteriores. No fuimos al espacio a rodar". En definitiva, Proyecto Salvación es un "un gran matrimonio entre el arte de los artistas digitales y los artistas de efectos prácticos".
El trabajo más desafiante
La forma de hacer Proyecto Salvación marcó el trabajo de Gosling. "Esto es lo más desafiante que he hecho nunca. Puede que sea lo más desafiante que haga en mi vida", reconoce el actor. "Estuve solo durante 100 días frente a la cámara y luego tuve que trabajar con una marioneta de una manera tan profunda y emocional como nunca antes lo había hecho, y probablemente nunca lo vuelva a hacer". Ese no fue el único reto del actor. "Al mismo tiempo, tenía que producir la película y lidiar con las expectativas de los fans del libro al intentar honrarlo".
Proyecto Salvación, como describe Gosling, es una película "masiva en todos los sentidos". Tanto delante como detrás de las cámaras. Aquí otra conexión entre realidad y ficción: Gosling se rodeó de los mejores para conseguir un buen resultado. "Los técnicos, artesanos y artistas involucrados en esta película son los mejores del negocio y el nivel de calidad en esta película es inmejorable. Simplemente me rodeé de personas que eran mejores que yo y eso me obligó a estar a la altura de las circunstancias". Igual que Grace y Rocky, que juntos se convierten en los mejores héroes para salvar sus respectivos planetas.