Los maestros de artes marciales protagonizaron una pelea épica en 1972 que quizá no hubiera sido tan legendaria si Norris hubiera aceptado repetir en 'Operación Dragón'. Pero él quería ser el héroe de acción
Hace 53 años, los amantes de las artes marciales disfrutaron de una de las más épicas peleas de la historia del cine: ocurrió en la película de Bruce Lee El furor del dragón (1972), una cinta dirigida por el propio y polifacético artista marcial, actor y cineasta, que también la protagonizaba. En ella, también aparecía el que sería una mítica estrella del cine de acción de los años 80, para quien la película se trataba de su papel debut: Chuck Norris, recientemente fallecido a la edad de 86 años.
En la película, Chuck Norris todavía no se había convertido en la estrella que estaba destinado a ser, pero era campeón mundial de kárate y un experto en diversas disciplinas de artes marciales, por lo que fue el elegido para encarnar el papel antagonista de la película de Bruce Lee, quien también debutaba como director.
El enfrentamiento entre estas dos míticas estrellas de acción es ahora un auténtico referente del género, pero no volvería a repetirse. Tras El furor del dragón, Bruce Lee quiso volver a contar con Chuck Norris para la siguiente película, Operación Dragón, en 1973, esta vez bajo la batuta de Robert Clouse y la última de Lee antes de su muerte. El deseo del actor es que, tras la legendaria pelea de la primera película, Norris interpretara a O'Hara, el guardaespaldas de Han, personaje interpretado por Kien Shih.
Chuck Norris consideró la oferta de Bruce Lee, pero la rechazó amablemente. Según la biografía de Matthew Poly, Bruce Lee: Una vida -vía AlloCine-, el actor rechazó la oferta porque no quería que Bruce Lee lo venciera por segunda vez en otra pelea.
En realidad, Norris siempre quiso que la mítica pelea de El furor del dragón fuese algo único y, con el tiempo, tenemos que darle la razón. Si se hubiera repetido, no tendría la reputación que tiene a día de hoy.
Además, Chuck Norris estaba en un momento clave en su carrera y quería aprovecharlo siendo el héroe de acción, no el secundario antagonista de la película de otra estrella. Unos años después, el actor y maestro de kárate logró su objetivo: primero despuntó como el protagonista de Desaparecido en combate en y se consolidó como icono en la serie de culto Walker, Texas Ranger.