Una de las películas mejor reconocidas del género que nunca convenció a la leyenda viva del Oeste
Clint Eastwood es, a sus 95 años, una auténtica leyenda viva del cine wéstern. A lo largo de toda una vida dedicada al mundo del cine el actor y director ha tocado otros muchos géneros, siendo el thriller otro de los que siempre le han interesado, pero la realidad es que fueron las películas del Oeste las que le permitieron convertirse en una estrella mundial.
En los años 60 el actor ya se había convertido en una cara conocida gracias a su papel en la serie Cuero crudo cuando recibió una oportunidad arriesgada que aceptó porque nunca se ha considerado un actor de modas. Viajó a España para rodar Por un puñado de dólares bajo las órdenes del director italiano Sergio Leone y juntos revitalizaron un subgénero conocido como 'spaguetti wéstern' que también volvió a poner de moda el gusto por el cine wéstern.
Más tarde, ya como director, siguió aportando su talento y visión creativa al género, siendo el mayor reconocimiento el largometraje Sin perdón, por el que ganó los Oscar a Mejor director y Mejor película. Con esta carta de presentación, no hace falta decir que Eastwood era todo un amante del cine wéstern, también como espectador.
Sin embargo, Clint Eastwood tampoco tuvo ningún problema en compartir aquello que no le gustaba, asegurando que el clásico wéstern de 1969 Grupo salvaje de Sam Peckinpah no merecía tanto reconocimiento.
"Era una buena película", reconocía Eastwood antes de nada en una entrevista con Los Angeles Times en 1992. "Pero nunca me ha gustado la técnica de la cámara lenta, el ballet de la violencia. Fue muy efectiva y precursora de muchos intentos posteriores, pero nunca me gustó".
Y añadió: "Siempre he pensado que el drama reside en la anticipación de la acción, en la preparación, y la acción en sí es como barajar una baraja de cartas, tan rápido que resulta casi irreal".