Acaba de llegar a los cines una versión más gore y bestia -si es posible- de 'Devuélvemela'. Esta película es un continuo subir de picos de horror absoluto
Acaba de llegar a los cines una película que parte de la crítica ha odiado, pero que ha fascinado al público. Al menos, a ese grupo de personas amantes del género de terror que está dispuesto a dejarse llevar ante la propuesta tan flipante que es La momia de Lee Cronin.
Hay una frase de la cuenta de Twitter Horror Losers que dice que esto es una versión mucho más tarada de Devuélvemela, y es verdad. Estamos ante una especie de "Evil Dead Mummy" o "Exorcist Mummy", una mezcla tremenda que coge las dos ramas troncales genéricas del El exorcista de William Friedkin y la Posición infernal de Sam Raimi, y las enfrenta a un nivel de terror alucinante. Es una peli que va de menos a más, tomándose su tiempo al principio, pero cuando llega el tren de la bruja, el terror empieza a crecer y es un continuo subir de picos de horror absoluto.
Lo que hace Cronin es alucinante, porque en los momentos de mayor pavor no nos da el típico contraplano al que nos tiene acostumbrados el cine de terror que no se atreve a llegar tan lejos. Cronin sí llega; nos muestra una imagen abismal, espantosa, violenta y muy gore que es difícil de soportar. Y encima hay niños sufriendo, ¡Dios mío, nadie piensa en los niños!. Da un miedo atroz, me parece increíble, ¡aplausos!. Pero lo más mágico es esa conjunción de terror, humor y "cringe" puro. Hay un momento tremendo en el que nuestra enorme actriz Laia Costa le va a cortar las uñas de piedra a su hija momia con un cortaúñas gigante. Tú vives eso con una angustia tremenda pensando "no quiero ver esto, no se atreverá", pero pasa y es espantoso. Estás disfrutando muchísimo con algo horrible. Incluso hay gags casi de los hermanos Marx y una broma maravillosa con la dentadura postiza de la abuela. Repito, está llegando a un punto de gore muy salvaje, no es para todos los públicos.
Todo es tan chulo por las decisiones de dirección, que son puro cómic de terror. Usa el fondo de pantalla con elementos muy cerca del foco y otros lejos, creando una disonancia compositiva que genera suspense en el mismo plano, ¡eso es de Hitchcock y es muy bueno!. Esa cámara aberrante y los planos detalle vienen del lenguaje de Sam Raimi en Darkman o de Brian de Palma.
Pero, ¿por qué Lee Cronin firma el título de esta película como si fuese Martin Scorsese o Steven Spielberg?
El director, nacido en Dublín, Irlanda, en 1982, empezó con cortometrajes fantásticos y de terror. Tras dirigir algunos capítulos en series, su debut en el largometraje fue en 2019 con Bosque Maldito (cuyo título original es The Hole in the Ground), una película de terror intrafamiliar y fantástico puro desarrollada en un bosque. Después, saltamos a 2023, donde dirige Evil Dead Rise (en España, Posición infernal: El despertar), la secuela de la mítica saga de Sam Raimi. Esa peli era bastante chula porque sabía heredar con gracia el legado de Raimi, llevándolo a un nivel de violencia terrorífica muy propia de estos tiempos. Tras no hacer nada más, su siguiente paso ha sido esta momia. ¿Por qué firma la película?. Pues, visto lo visto, no porque sea una obra maestra absoluta, sino porque es una película con una personalidad aplastante, absolutamente singular y conspicua. Me parece maravilloso que la haya firmado por la forma monstruosa que representa; es verdaderamente su película, escrita y dirigida por él.
Si os va el terror, id a verla al cine, que me lo agradeceréis.