La película dirigida por Baz Luhrmann y protagonizada por DiCaprio y Claire Danes presenta una Italia modernizada y fue un éxito comercial
Aunque pasen años, décadas y siglos, hay cosas que no cambian, como las historias de amor y, especialmente, los desengaños y las amarguras que estas provocan. Ya lo sabía bien William Shakespeare cuando escribió La tragedia de Romeo y Julieta en el siglo XVI y narró el romance entre dos jóvenes de familias enemistadas. Cuatro siglos después, Baz Luhrmann dirigió, produjo y coescribió Romeo + Julieta, una adaptación moderna que mantenía lo más esencial y cambiaba todo lo demás.
La versión de Luhrmann protagonizada por Leonardo DiCaprio y Claire Danes cambiaba Verona por Verona Beach y ambientaba la historia en un Estados Unidos moderno; concretamente, en Miami. Lo que quizás no sepas es que la producción escogió localizaciones de México para dar vida al libreto.
Como muchos otros equipos cinematográficos, los de Luhrmann encontraron en México los paisajes, construcciones y ambientes que necesitaban para su historia de amor. Y no es, precisamente, porque quisieran retratar la Italia que inspiró a Shakespeare. Más bien querían algo que expandiera la creatividad de su nueva perspectiva y, desde luego, lo lograron.
Esa Verona Beach que vemos en la cinta utilizó varias zonas del país. En su mayor parte se tratan de Boca del Río, en Veracruz; Texcoco en el Estado de México; los míticos Estudios Churubusco; y varios lugares de CDMX:
- La Zona Rosa sirvió para que el equipo hiciera tomas aéreas. Para ello necesitaron cambiar el Ángel de la Independencia por un Cristo gigante.
- El hotel Sheraton de Paseo de la Reforma y la torre del banco Banorte se transformaron en los cuarteles generales de las familias rivales: los Capuleto y los Montesco.
- Las escenas de la mansión de los Capuleto donde se conocen Leonardo DiCaprio y Claire Danes pertenecen en realidad el histórico Castillo de Chapultepec, que hoy alberga el Museo Nacional de Historia.
Un teatro en ruinas construido especialmente para la película
México tenía casi todo lo que necesitaban para representar el trágico amor de Romeo y Julieta, pero si no lo encontraban, lo creaban.
Es lo que hicieron con el teatro en ruinas que aparece en la tragedia de Mercutio. Las escenas de playa en Sycamore Grove se rodaron en Boca del Río, Veracruz, y, al parecer, el tiempo no se lo puso fácil. El actor Harold Perrineau, que dio vida a Mercutio, declaró que la tormenta que aparece en pantalla no fue fruto de efectos visuales. "Esos vientos, cuando muere, no eran falsos. Estaban ocurriendo de verdad, en tiempo real", confesó a Vulture, "La arena volaba a mi boca y Baz me gritaba: '¡Quédate ahí! ¡No te muevas!'. Fue aterrador, pero seguimos hasta que la luz del día se acabó".
"Nos lo estábamos pasando de maravilla en México, y creo que eso se reflejó en la película. En Ciudad de México, en ese momento, pasaban muchas cosas. Creo que gran parte de esa energía desenfrenada funcionó muy bien en la película", añadió Perrineau.