El doloroso momento de 'Al filo del mañana' con el que Emily Blunt y Tom Cruise conectaron: "Se estaba frustrando un poco"
Andrea Zamora
-Redactora
Más de diez años de experiencia en prensa cinematográfica y apasionada del cine independiente, con especial interés en la fantasía y la ciencia ficción. Siempre en busca de nuevas historias y miradas creativas

Los actores protagonizaron una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos 20 años, pero la producción no fue un camino de rosas

Emily Blunt nunca se ha alejado demasiado de la ciencia ficción. La actriz ha protagonizado Destino oculto (2011) y la saga Un lugar tranquilo (2018), y el 12 de junio regresa a él por todo lo alto con El día de la revelación, lo nuevo de Steven Spielberg. No obstante, si hay un proyecto que la curtió no solo en el género, sino también en la acción, ese es Al filo del mañana (2014). Blunt lideró el filme dirigido por Doug Liman, uno de los mejores de la ciencia ficción de los últimos 20 años. Aunque fue un éxito, su rodaje no fue un camino de rosas para la actriz. Tampoco para su compañero de reparto, Tom Cruise.

Al filo del mañana sigue a William Cage, un teniente coronel venido a menos que es enviado a pelear en la guerra contra los alienígenas. Después de que su sangre se mezcle con la de un extraterrestre, descubre que se ha quedado encerrado en un bucle temporal. Cada vez que muere, despierta empezando el mismo día. No está solo: Rita Vrataski, la mejor soldado de la humanidad, también se encuentra en la misma situación. Juntos aprovecharán su habilidad para poner fin de una vez por todas a la invasión alienígena.

El filme de Liman involucró una importante preparación física, pues las armaduras que llevan los protagonistas eran muy pesadas. Eso, unido al uso de cables, la temperatura y el esfuerzo, convirtió el rodaje en algo muy duro. ¿Lo bueno? Que Blunt y Cruise pasaron por lo mismo juntos y eso les unió.

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"Estábamos rodando una escena en la que íbamos en una nave de descenso con esos enormes trajes blindados", ha recordado Blunt en Hot Ones. "Y cuando estás rodeado del entusiasmo de Tom Cruise, se te contagia y sientes que no puedes decepcionarlo quejándote de nada. Es una fuerza muy poderosa que emana de él".

Sin embargo, la situación era tan dura que la actriz pudo ver cómo el optimismo de Cruise se resquebrajaba un poco. "Ya no aguantaba más. Hacía muchísimo calor ahí dentro. Mi traje pesaba 36 kilos y estaba sujeta con un arnés mientras me izaban, así que todo el peso de mi cuerpo recaía sobre mis partes íntimas. Y no me sentía nada bien al respecto, preguntándome si algún día podré tener hijos", añade la intérprete.

"Estábamos allí balanceándonos y pude ver que el entusiasmo de Tom empezaba a decaer un poco. Así que supe que tenía una oportunidad. Él se estaba frustrando un poco por lo mucho que tardaba el rodaje y gritaba: '¡Por favor, grabad!", añade. "Lo miré y le dije: 'Esto es una mierda'. Él me miró y me dijo: 'Es un reto". Respuesta al más puro estilo Cruise.

El actor tiene una razón para reaccionar así. No es la primera vez que Blunt cuenta esta anécdota y, en 2014, durante su paso por The Graham Norton Show, la explicó: "¿Sabes qué? Si empiezo a quejarme no paro". Blunt reconoce que no se lo creía, así que intentó probar suerte una vez más, pero el actor siguió en la misma línea. "Le dije: '¡Tom! ¡Es una mierda!'. Él respondió: '¡Vale!".

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