Camila Mendes y Nicholas Galitzine protagonizan la nueva adaptación de la franquicia de Mattel. Dirige Travis Knight, quien ha trasladado todo lo que sabe de la animación a este largometraje
"Tenía 8 años cuando se lanzó Masters, así que consumí todo eso", confiesa el cineasta Travis Knight. Knight es uno de los muchos que creció en los 80 viendo los bárbaros, las naves espaciales y las espadas de la franquicia creada por Mattel y ahora ha tenido la oportunidad de darle forma en la nueva adaptación que llega a los cines este 5 de junio con el título de He-Man y los Masters del Universo.
Solo alguien como él, con una profunda conexión con el universo de Eternia, podía sacar adelante la película con toda su 'vibra bizarra'. "No mucha gente lo sabe, pero incluso hice mi propia película de He-Man cuando era niño. Tomé prestada la videocámara de mi padre, agarré a mis amigos y la hicimos", confiesa en una entrevista que ha tenido con SensaCine.
Para Knight, capturar el espíritu original era el mayor desafío. La franquicia siempre tuvo una "vibra bizarra donde tantas cosas que no deberían ir juntas de alguna manera funcionan", mezclando bárbaros, brujos con cara de calavera, naves espaciales y pistolas láser. Por ello, tuvieron claro qué camino tomar:
Nunca íbamos a hacer una versión súper seria y oscura de Masters of the Universe. Queríamos apoyarnos en lo absurdo y lo lúdico, mientras tomábamos el mundo y los personajes en serio
El director aplaude la labor de su elenco por abrazar este concepto, destacando que "se comprometieron completamente con lo que era la película. Nunca hubo un guiño [irónico al espectador]".
La experiencia previa del director en animación y stop-motion fue fundamental para planificar meticulosamente la película; las secuencias de acción y efectos visuales fueron creadas con storyboards detallados que permitieron visualizar el metraje final antes de rodar. Él está detrás de producciones como Kubo y las dos cuerdas (2016) y la próxima Wildwood (2026).
"Como animador, uno piensa visualmente todo el tiempo: en términos de diseños, siluetas, formas, color y paleta. En la animación stop-motion, además, se necesita un plan extraordinariamente detallado y una visión muy clara, ya que estas cosas llevan mucho tiempo", asegura, "Así abordé esta película. Es la construcción de un mundo, igual que la animación. Había tantos efectos visuales complejos y secuencias de acción que pensé: 'Voy a abordarlo como si fuera animación".
A diferencia del director, los protagonistas pertenecen a una generación que descubrió la franquicia por otras vías. Camila Mendes y Nicholas Galitzine son los protagonistas de la cinta y ambos nacieron en 1994. "Desafortunadamente, nacimos unos 10 años después de que saliera. Pero ambos lo conocíamos a través de internet, honestamente, a través de memes y ese video viral de YouTube", admite con humor Galitzine. Sin embargo, la responsabilidad se sintió en el set de rodaje, especialmente al considerar que "los productores de nuestra película habían tenido los derechos durante 18 años y habían intentado que esto sucediera durante mucho tiempo", lo que hacía que el equipo buscara constantemente su validación al verlos en personaje.
Siempre me ha encantado. No hacía falta crecer.
Sobre la transformación física, Mendes destaca el gran impacto de la caracterización. "Fue una locura. Fue increíble. Lo que es aún más genial es la reacción que tienen todos los demás cuando te ven. Cuando sales de tu tráiler ya peinada y maquillada, todos los que te rodean simplemente dicen: 'Guau", relata la actriz.
Ambos intérpretes encontraron una gran profundidad en sus roles. Galitzine valora la oportunidad de explorar en una película de esta escala "las complejidades de la crianza y el estado emocional" de su personaje. El actor describe a He-Man como alguien "divertido, tierno y emocional cuando necesita serlo, y obtiene fuerza de muchas partes diferentes de quién es, no solo de ser físicamente fuerte". Por su parte, Mendes admira la firmeza de su personaje: "Es una mujer de acción. No duda de sí misma [...] Teela simplemente va por ello. Tiene cero vacilación".
El equipo ha hecho un esfuerzo consciente por abrazar el universo de la película sin ironías, trasladando la comedia, la acción y el drama que existen en su ADN a esta nueva aventura. "Querían contar una historia dentro de cada ritmo de acción [...] por eso las películas de John Wick son tan queridas: ves la narrativa dentro de la acción", comenta Galitzine. Además, el actor enfrentó retos técnicos inusuales, como en la pelea final, donde "gran parte se hizo en cámara lenta, así que en realidad tuve que pelear en cámara lenta, lo cual fue un desafío único".
El esfuerzo detrás de las peleas conquistó incluso a sus propios protagonistas. Mendes confiesa no ser la mayor consumidora del género, pero asegura haber quedado fascinada: "No soy alguien que normalmente se desviva por ver películas de acción [...] pero las secuencias en esta película están tan bellamente coreografiadas. Sigues cada ritmo tan claramente, casi al estilo de un cómic".