'La odisea' de Nolan es un 'zas en toda la boca' de 250 millones de dólares a los 'film-bros'
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Hace meses que la polémica rodea la película por su elección de casting. Lo que yo veo aquí es un director con un mensaje muy claro

Universal Pictures

Hace unos días entré en la ficha de La odisea en SensaCine y me encontré con decenas de comentarios de usuarios dándole a la película 1 o 0,5 estrellas. Los comentarios eran de este tipo: "Fui con muchas expectativas pero salí decepcionado. En mi opinión, se toma demasiadas licencias con la obra original, las interpretaciones resultan poco convincentes y, además, introduce una visión ideológica actual que me sacó constantemente de la historia", "Cargándose la historia que viene en La Odisea con personajes vacíos y que no representan", "Revisión feminista alejándose de la obra original" o "Estoy seguro que como película será un 4 de 5. El gran problema es que forzar la historia, el guión y el relato para acomodar una situación temporal de la sociedad en una película de este calibre rompe con todo".

Son comentarios escritos entre el 11 de mayo y el 10 de julio, antes de que La odisea de Christopher Nolan fuese proyectada en ningún lado, por lo que podemos afirmar que fueron escritos basándose únicamente en la conversación que había en redes y no en argumentos fundamentados tras ver la película.

Desde que se confirmaron los fichajes de Lupita Nyong'o y Elliot Page la oleada de aversión hacia la película no ha dejado de crecer. Para ciertos sectores, era impensable que Helena de Troya fuese una mujer negra por una cuestión histórica, pero sí aceptaron la versión de Diane Kruger en Troya, una rubia germánica en las antípodas de la morena que tendría que haber sido Helena en la vida real. Tampoco comulgaban con la idea de ver a Page convertido en Aquiles, cuando esto fue siempre un rumor y su personaje real es Sinón. El ‘hate’ ha ido creciendo como el humo sin que realmente hubiese un fuego detrás.

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Un zasca para los que hacen tanto ruido

Parte de ese rechazo procede de un perfil muy reconocible dentro de la conversación cinéfila online, los llamados 'film bros', un término utilizado para describir a aficionados muy volcados en el canon cinematográfico y especialmente beligerantes con cualquier reinterpretación de los clásicos. Quizás no de manera intencional, pero La odisea es un zasca de 250 millones de dólares a todos aquellos que tanto ruido hacen con sus mensajes de odio.

Elliot Page no es Aquiles, pero es Sinón y esta elección tiene un gran trasfondo. Sinón es el soldado griego que convence a los troyanos para introducir el caballo dentro de la ciudad, un acto de enorme riesgo personal que termina siendo decisivo para el desenlace de la guerra. La historia de Sinón, desde que parte a la guerra en lugar de su hermano mayor hasta que muere entregando el caballo de Troya, es la del sacrificio por el bien común. Es gracias a la valentía de Sinón -y así lo dice Odiseo en la cinta- por lo que consiguen entrar en Troya metidos en el caballo y desencadenar el enfrentamiento que les daría la victoria. Desde que habla con él en El Hades convierte la reivindicación de su honor en su causa.

Sinón funciona como contraparte al egoísmo del resto de hombres que aparecen en la película. Al final de la cinta -no revelamos grandes ‘spoilers’-, Odiseo se lamenta del enorme daño que se ha causado por la ambición de un hombre y se da cuenta de que tanto sufrimiento y masacre no han merecido la pena. Que sea Elliot Page, ese actor que ha estado en el punto de mira de los ‘haters’ desde que se anunció su cast, el que represente la bondad y el honor en esta cinta es un mensaje potente que Nolan ha querido lanzar a la audiencia.

Pero no es lo único que el británico quiere decir con estos 172 minutos de duración. La odisea llega en un 2026 marcado por la polarización, por varias guerras abiertas y por líderes que vuelven a convertir la fuerza y el ego en herramientas políticas. No es solo una película de entretenimiento. También es una advertencia sobre el coste de la ambición, del orgullo y de la intolerancia. Y, de paso, un recordatorio para los 'film bros' más radicales de que el odio previo, los prejuicios y la rabia nunca han sido una buena forma de enfrentarse al arte.

Sara Heredia
Sara Heredia
-Redactora jefe SensaCine
Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.
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