¿Había un final un poco más explicado de la película que Kane Parsons borró por completo? No se sabe, igual que es difícil tener una explicación coherente de sus últimos minutos. Pero por intentarlo, que no quede
Hace 8 años que las backrooms se convirtieron en un creepypasta y un meme nacido en 4Chan. En ese tiempo han pasado de ser algo de nicho absoluto a convertirse en el número 1 de la taquilla americana, superando a otros pesos pesados como He-man y los Masters del Universo. Backrooms se ha convertido en uno de los grandes fenómenos del año gracias a Kane Parsons, el creador de la serie autoproducida que ya amasó millones de visitas en YouTube, pero todo el que sale se pregunta lo mismo: ¿Qué demonios acaba de pasar?
Obviamente, entramos en terreno del spoiler: ¡Que no se diga que no he avisado!
En la parte de atrás
Al final, cuando Mary se mete en las backrooms, despierta en un comedor junto a Clark y tres imitaciones de humanos mal avenidas. Clark, a esas alturas, ya se ha vuelto totalmente loco, y exige continuar con su terapia. Tras liberarla, muere asesinado por un monstruo, y Mary consigue escapar... hasta que el monstruo es abatido por un grupo de investigadores que está tratando de saber qué son las backrooms. Por supuesto, nadie la va a dejar escapar, porque el propio lugar está empezando a llenarse de sus propios recuerdos y figuras traumáticas.
Según las revistas Time y Esquire, había aún una clarificación más en el guion original, donde Phil, el investigador, le cuenta a Mary que las Backrooms funcionan como un espacio de eco para los recuerdos, y por eso muchos sitios son familiares pero imperfectos, ya que nuestros recuerdos no pueden contener toda la imagen de los recuerdos o la gente que hemos visto. Parsons, eso sí, negó en Reddit que esa frase existiera y afirmó que se lo habían inventado. Aunque no le pega sobreexplicar en el guion, lo cierto es que la explicación tiene sentido.
El final queda abierto a cualquier interpretación, pero se puede resumir en que son el subconsciente no de una persona, sino de todo el mundo. Y, obviamente, todo el mundo recuerda mal las cosas. La prueba está en el gran enemigo de la película, el monstruo pirata, que en realidad viene de los recuerdos de Clark, que se viste del mismo en los anuncios... Y se convierte en una manera de enfrentarse consigo mismo, de una manera muy obvia, cuando Mary le insiste en su conclusión como psicóloga.
¿Y qué pasa con Mary? Pues lo mismo: su historia termina siendo absorbida por las backrooms, con habitaciones completamente construidas con su trauma infantil. Las backrooms te absorben y te convierten en una mala copia de ti mismo, Va en la línea de lo que afirma el propio director: "Este lugar se está convirtiendo cada vez más en un bucle retroalimentado de su mundo interior, vomitado sobre las paredes y expresado como algo que parece estar haciéndole bien. Apela a algún deseo arraigado o a un vacío que ha tenido en su interior durante tanto tiempo. Da la sensación de que se está llenando. Pero no creo que sea una forma de sanación o paz que se corresponda con la experiencia real del sistema nervioso".
¡Ah! Eso sí, Parsons no está dispuesto a soltar prenda sobre quién es el autor de este lugar o por qué lo está haciendo. Al fin y al cabo hay que guardar algo para el futuro de la franquicia, ¿no?