'El día de la Revelación' tiene un agujero de guion enorme que se podría haber solucionado con una sola frase
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Probablemente en alguna escena eliminada te expliquen el motivo por el que decidieron no seguir esta parte de la trama, pero viendo la película es normal rascarse la cabeza y preguntarse por qué el enemigo no hace lo que ha hecho antes

Tras meses de secretismo, todo el mundo puede ver ya El día de la Revelación, lo nuevo de Steven Spielberg, que ha dividido a la crítica y el público: unos creen que es una nueva obra maestra del director, y otros que es una de sus peores películas. Personalmente, me quedo en el término medio: hay cosas interesantes y bien dirigidas, pero es excesivamente naíf y, en partes... no hay por donde cogerla. No, no es una manera de hablar.

Ojo: Spoilers de El día de la Revelación. Avisados quedáis.

No conectamos

Aunque la mayoría de los puntos flacos de la película se explican de una manera u otra, lo cierto es que hay un momento específico donde, a poco atento que hayas estado, es normal preguntarse si no revisaron el guion dos o tres veces antes de rodar. Se trata del momento en el que Jane escapa del motel con el aparato extraterrestre, poco antes de que los villanos de Wardex atrapen a Daniel Kellner y se den cuenta de que no lo lleva encima.

Entonces empiezan a preguntarse dónde está el aparato y queda a la deriva hasta el final, algo totalmente absurdo teniendo en cuenta que Scanlon tiene el poder de "poseer" a la gente. De hecho, poseyó a Jane dos veces antes, ¿qué le impide hacerlo una tercera? Aunque en un momento dado vemos que alguien con el aparato alienígena puede expulsarle de la "posesión", en ningún momento se explica si es por eso o por su fuerza de voluntad.

Pongamos que es eso: Scanlon no puede usar sus poderes con ella. ¿Por qué no usarlos con quien sabe dónde está, o sea, la monja con la que se comunica durante toda la película? ¿Por qué al final Jane aparece en el estudio de Texas como si no hubiera pasado nada y le da el aparato a nuestra protagonista? Realmente todo se podría haber solucionado explicando mejor las reglas de la "posesión", pero, como ocurre habitualmente, Spielberg no quiere perder el tiempo en eso, creando un agujero argumental del tamaño de Kansas. ¿Quizá lo arregle una posible edición extendida o unas escenas eliminadas? Quién sabe.

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados