Julia y Ernesto no quieren hijos, pero se despiertan en su casa con tres pequeños demandantes de su atención. 'Tres de más' es una de las comedias de este verano y ya está en cines
La ma-paternidad es la montaña rusa más caótica que vas a vivir en tu vida. Quieres a tus hijos con locura, pero también te pueden sacar de quicio como ninguna otra persona. ¿Qué pasaría si esta vida te cayera de repente? Si disfrutaras de una tranquila existencia como cosmopolita sin hijos y, de la noche a la mañana, tuvieras tres pequeñas criaturas que te demandan a todas horas, ¿les querrías al instante?
Los protagonistas de Tres de más, desde luego, no. Julia y Ernesto intentan devolverlos a toda costa. "Me atrajo que justamente fueran dos seres humanos que no quieren saber nada ni de niños, ni de padres, ni de AMPAS, ni de colegios, ni de nada, ¿sabes? Me dije: '¿Qué reto es de repente que estos dos individuos, nuestro Salva y nuestra Kira, terminen con esta familia y de hecho quieran quedarse en ella?'", declara Mar Olid, directora de esta nueva comedia española que llega a los cines este viernes 24 de julio.
"Al principio cuando ellos los tratan como enemigos (...) decíamos: 'Es que tenemos que tratarles como lo que es: 'nos los queremos quitar de encima'. Hay que tratarles, no mal, pero sí decirles las cosas como se las diríamos a cualquier adulto, porque ellos todavía no tienen la noción de cómo tratar a un niño'", continúa.
Tres de más funciona porque está muy anclada en la realidad y es que ese fue uno de los objetivos de la directora. Por eso construyeron varios personajes muy cercanos a experiencias reales. "Es verdad que David Lorente, que es el personaje que nos trae el modelo de padre que ellos odian, y Raquel Guerrero, que hace de Olivia, representan un tipo de personas que existen. Existe ese señor obsesivo que al niño le tiene hiperprotegido, que no le deja que se mueva de casa, 'no juegues en el parque por si la bacteria te ataca'. Muchas personas que estaban allí decían: 'Es que ese tipo de persona existe, esto me ha pasado".
Olid, aunque no tiene hijos, es muy consciente del modo de crianza actual y de las preocupaciones de las familias. "Es curioso porque te das cuenta que es un universo muy grande el de los padres y de las madres. A mí me parece increíble porque hay todo tipo de personalidades y todo tipo de formas de enfrentar la historia", cuenta la realizadora, "hubo un momento en que yo decía: "Me gusta más la idea de que seáis amigos porque hay algo muy bonito". Es decir, yo veo que las generaciones nuevas de padres buscan mucho el ser amigo de su hijo".
Contar estas nuevas crianzas fue una de las cosas que hizo que Olid aceptara este trabajo. "Me pareció que era un reto muy bueno, pero creo que además tenía la sensación de que podíamos enseñar algo de las familias, ¿no? Del conjunto familiar, de cómo cuando todo está equilibrado, hay buena onda, hay cariño, peleas por el otro, las cosas funcionan", continúa.
Su protagonistas están encarnados por un grupo de actores que cada vez son más habituales en el género de la comedia: Kira Miró, Salva Reina, Ian Cortegoso, Luna Fulgencio y la pequeña Adriana Bidae. "El rodaje ha sido magnífico porque Salva y Kira tienen un don. Primero que son ellos magníficos, porque tú dependes mucho de tus protagonistas (...) según llegaron, hicieron comunidad con todo el mundo. Primero con los niños hicieron familia, pero no te lo puedes ni imaginar, tirados durmiendo uno encima del otro", recuerda la directora.
"Hay veces en que hay películas que te pasa que surgen unas magias especiales entre las personas y de repente dices: 'Dios mío, parece que nos conocíamos desde hace 20 años', y te acabas de conocer, ¿no? Y en este rodaje ha pasado eso (...) dependes mucho de la química de ellos, y la química de ellos es de 10", continúa.
A pesar de ser la adaptación de la italiana Tre di troppo, los temas que toca son 100% universales y permanentes en el tiempo. "Para mí un italiano, un español, un francés, un inglés... es verdad que hay cosas que son comunes. Yo creo que hay preocupaciones que son las mismas en todos los países del mundo (...) hay algo general de preocupación y de que los niños evolucionen muy bien y que vayan hacia sitios muy buenos", comenta la directora, "Hemos cambiado, vamos hacia una evolución muy bonita, yo creo, de las paternidades y las maternidades".