El actor persiguió una inmersión total en la región
Brad Pitt tiene en su filmografía muchos clásicos queridos, aunque pocos han despertado tantas emociones como lo ha hecho El curioso caso de Benjamin Button. A las órdenes de su buen amigo David Fincher, nos fue introduciendo meticulosamente en un extraordinario e inverso canto a la vida.
Conociendo el perfeccionismo intenso del director, cuesta imaginar un solo fotograma de la película no rodado por Fincher. Pero el caso es que hay todo un segmento que tiene lugar lejos de la Nueva Orleans en la que se encontraba la producción principal, y a la que Pitt se dirigió para rodar sin su director.
Un curioso viaje
El actor se dirigió en 2007 a la antigua ciudad de Benarés con la compañía de otro director, Tarsem Singh (The fall. El sueño de Alexandria, La celda), para rodar un montaje del personaje de Benjamin Button recorriendo Asia e impregnándose de lugares lejanos y gente desconocida. Una experiencia no muy distinta a la que persiguió quien lo interpretaba.
Mientras se encontraba trabajando, Pitt hacía escapadas por Benarés para hacer una inmersión profunda en una ciudad que encontraba fascinante. La proximidad con el río Ganges, la vida en sus calles, la hospitalidad de la gente. El actor hasta aprovechó para hacerse un corte de pelo tradicional en una barbería local.
La película más taquillera de Brad Pitt no puede considerarse un éxito: un presupuesto millonario que se les fue de las manos”Me pareció absolutamente impresionante”, comentó Pitt en una entrevista a DNA en 2012. “Nunca había visto nada igual. La ciudad se extiende hasta el río Ganges. Es un lugar sagrado al que la gente acude para morir. ¡Es realmente extraordinario!”. Del viaje sacó algo más que un buen puñado de imágenes para su película.