¿Ir en avioneta? Por supuesto, lo ha usado una y mil veces. ¿Conducir helicópteros? De vez en cuando. ¿Ir en moto a toda velocidad? Cómo no. Pero Steven Spielberg le hizo aprender algo que a día de hoy sigue sin tener explicación
Es bien sabido que Tom Cruise hace lo que sea por el cine. Si tiene que ponerse una barriga prostética, ahí está él. Si tiene que aprender a conducir cualquier tipo de vehículo, da tantas clases como sea necesario. Si debe saltar en salto base o hacer apnea, hace todo lo posible para que se note que es verdad. Así que cuando en La guerra de los mundos tuvo que interpretar a un gruísta de Brooklyn, no se lo pensó dos veces.
La grúa de los mundos
Ray Ferrier, su personaje de la película de Steven Spielberg, se había construido una carrera como gruísta, y Cruise, aunque en ningún momento de la película conduce una grúa per se (apenas sale montado en una), quiso aprender cómo funcionaba. Al fin y al cabo era parte integral de su personaje, y necesitaba que el público distinguiese que realmente estaba conduciendo la grúa él mismo.
Ni corto ni perezoso, llamó a Louis Cavana, doble de acción y técnico de grúas de la película, para que le explicara el funcionamiento de una máquina de 12 pisos de altura. Cruise prestó atención a cómo lo hacía, preguntó cosas técnicas y practicó con los controles lo suficientemente rápido como para que Cavana pensara que "era realmente bueno" llevando ese tipo de maquinaria. Así que sí, efectivamente: Tom Cruise aprendió a utilizar una grúa para que las escenas iniciales de la película tuvieran sentido.
Puede que operar una grúa, como Borja Pérez en Qué vida más triste, no sea tan increíble como saltar desde una motocicleta al vacío, pero no todo va a ser Misión Imposible: ¡A veces, incluso un loco como Cruise tiene que hacer cosas normales!