Los asuntos personales de los actores no deberían entrometerse en su carrera profesional, pero lo cierto es que lo hacen y pueden definir una carrera. Un ejemplo. Sydney Sweeney era una prometedora actriz cuando todos la conocimos en Euphoria -y después protagonizó pequeñas gemas como Verity-, pero sus constantes polémicas sacaron su lado más antipático ante el público.
Es un poco lo que le pasó a Tom Cruise. Era el rey de la taquilla en los 90, pero su reputación cayó por los suelos después de gritar su amor por Katie Holmes a los cuatro vientos en el programa de Oprah. Quien sea que le recomendó esta estrategia publicitaria se equivocó por completo. Esto, unido a su relación con la cienciología le convirtió en una figura controvertida.
La cuestión acerca de la religión ha sido más que comentada en los medios de la comunicación y ha provocado todo tipo de debates. De hecho, hizo que Mark Wahlberg, otro conocido religioso -esta vez de la rama católica-, metiese el dedo en la llaga de la manera más inesperada.
"Vamos a iglesias diferentes. Yo estoy en la que tiene a Jesús"
El actor acudió como invitado a Top Gear, el programa de Jeremy Clarkson, hace ya unos años, concretamente en 2008. Allí dio mucho juego, no solo porque reconoció que en su juventud robaba coches -a veces robando el coche a la misma persona para conducirlo una decena de veces- sino porque, de la nada, le lanzó una pulla a su compañero de profesión.
La conversación iba sobre los Brabus, un coche que le fascina a Wahlberg. Clarkson recordó que a Cruise también le gustaban y le preguntó a su invitado si tenía alguna relación con él, a lo que este respondió: "No conozco a Tom Cruise. Vamos a iglesias diferentes". El público respondió con un aplauso -después de un silencio incómodo, todo sea dicho- y Wahlberg continuó: "Yo estoy en la que tiene a Jesús". Clarkson cambió de tema después.
La Cienciología sí reconoce la existencia de Dios (o un Ser Supremo), pero su concepto es muy diferente del de la religión católica. No veneran a una divinidad con personalidad, mandamientos o juicios morales. No existen oraciones directas a Dios ni una imagen o figura divina a la que se le rinda culto.
Wahlberg es un devoto y ha asegurado públicamente que su fe es el aspecto más importante de su vida. Cada día reza cuando se levanta por la mañana y acude a misa incluso cuando se encuentra de rodaje. En los últimos años, sus películas han tenido un marcado mensaje católico, como El milagro del padre Stu, acerca de un boxeador convertido en sacerdote que inspiró a muchas personas por esta transformación.