Matt y Ross Duffer, creadores de la ficción, han confesado que inicialmente habían concebido una serie para mayores de 18
Stranger Things emitió el pasado 1 de enero el último episodio de su historia -lamentablemente, Netflix no había preparado un capítulo sorpresa para el 7 de enero, como muchos fans creyeron después de varias pistas por parte de la compañía- y cerró uno de los fenómenos más importantes de la plataforma de 'streaming'. La serie de Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Noah Schnapp, Sadie Sink, Gaten Matarazzo y Caleb McLaughlin ha dicho adiós para siempre.
Varios factores hicieron de Stranger Things el fenómeno en que se convirtió en 2016. Además de tratarse de una original historia de ciencia ficción con un maravilloso elenco encabezado por Winona Ryder, la serie era un auténtico homenaje al cine de los 80 y nos presentaba a un divertido grupo de niños que, a pesar de protagonizar una aventura terrorífica con monstruo incluido, también era capaz de sacar una constante sonrisa al espectador.
Sin embargo, la intención original de los creadores de la serie era muy diferente y, como ellos mismos confesaron en declaraciones a Vulture hace ya casi 10 años, habían concebido la historia de una forma mucho más violenta en los primeros guiones. Mientras en Stranger Things, Once es una niña dulce y silenciosa con un oscuro pasado y que usa sus poderes para hacer el bien, la primera idea de los hermanos Matt y Ross Duffer es que fuese más dura.
El personaje de Once, el tipo de poderes que tiene y el tener una joven protagonista que es violenta, no es E.T. No es una situación feliz. Ella está matando gente y asesinándolos brutalmente. El piloto original era mucho más violento. Era originalmente para mayores de 18. [...] Parecía un poco innecesario. No sentimos que hayamos sacrificado nada rebajando un poco el tono
Un sueño que han ido cumpliendo poco a poco
La primera temporada tiene mucho más de aventura familiar que de pesadilla terrorífica, algo en lo que poco a poco se ha ido convirtiendo. A medida que se sucedían las temporadas y los episodios, Stranger Things ha ido inclinándose hacia esa violencia que los Duffer planearon en sus inicios.
Sin embargo, fue un acierto suavizar la crudeza en su primera tanda de episodios. Así fue como el público pudo conectar con sus protagonistas y con la humanidad de Once. El verdadero gancho de la serie de Netflix estaba en la nostalgia que transmitía.