Retomando una idea abandonada estableció una pata de su imperio
Disney tuvo siempre el potencial de convertirse en un imperio del entretenimiento, y entendieron desde bien temprano que había dos pilares fundamentales para lograrlo. Uno era cultivar la pasión de los fans por las creaciones animadas del estudio. El otro era puramente de diseño: las orejas de Mickey Mouse.
La mascota oficial de la compañía, y protagonista de sus primeros cortos populares, fue la vía por la que empezó a crearse el fenómeno fan. En 1929 se creó el primer Mickey Mouse Club oficial, que consistía en espectáculo de variedades que se representaba en teatros con el famoso ratón siendo parte del show con sus orejas y con cortos que se emitían. Disney estuvo muy involucrado durante años, consiguiendo abrir un club en Reino Unido y llegando al millón de miembros, pero se distanciaron del proyecto en 1935.
Un club para lanzar un imperio
Pero Walt Disney no estaba dispuesto a dejar morir una idea que le podía ser especialmente lucrativa. En 1955 recuperó la idea del club y del show para montar un programa de televisión. The Mickey Mouse Club se organizó y se produjo para la ABC con 24 “mousequeteros” escogidos personalmente por el máximo mandatario que alternaban juegos entretenidos llevando las famosas orejas de Mickey Mouse hasta la emisión de segmentos protagonizados por el personaje, que habían sido concebidos para ser mostrados en cine pero fueron descartados.
El reparto fue cambiando durante los años de su emisión original, pero fueron regulares durante cuatro años gracias a la inmensa popularidad que alcanzaba. Creó tanta pasión por Disney y una cultura alrededor de la misma que hizo más fácil los planes de Walt de expandir su imperio, fundando un parque de atracciones en California.
Walt Disney decía que sus personajes parecían más humanos si llevaban guantes, pero la realidad es que era un truco para ahorrar tiempo y dineroLa cadena, sin embargo, no estaba por la labor de continuar durante mucho tiempo. Todo el merchandising que vendía Disney no repercutía luego en la ABC, que además tenía que emitir muchos anuncios para costear lo caro que era el programa. Decidieron cancelar el programa tras su cuarta temporada, aunque Walt les denunció por no dejarles llevar el programa a otra cadena. The Mickey Mouse Club regresaría de manera intermitente con el paso de los años, aunque nunca con el fervor y la continuidad que tuvo en este recorrido inicial. Pero Disney ya había logrado lo que quería con el programa.
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