Colin y Penelope. Un carruaje. No necesitas más pistas
Desde que se estrenó por primera vez en diciembre de 2020, Los Bridgerton se ha convertido en todo un fenómeno social en Netflix y ha demostrado que es capaz de reinventarse en casa una de sus temporadas.
Al igual que los libros de Julia Quinn de los que es adaptación, cada temporada centra su atención en la historia de amor de cada uno de los hermanos Bridgerton y este año 2026 le ha tocado el turno a Benedict. Luke Thompson y la nueva incorporación, Yerin Ha, han llevado la batuta de una entrega de 8 episodios en la que el segundo hermano mayor ha encontrado su media naranja en Sophie Baek, una de las historias más queridas por los fans de las novelas.
No obstante, si hay una pareja favorita por excelencia, esa es sin duda la formada por Colin Bridgerton (Luke Newton) y Penelope Featherington (Nicola Coughlan), ahora felizmente casados, pero que también vivieron sus altos y sus bajos cuando vivieron su historia de amor en temporada 3. Una entrega que nos dejó grandes momentos.
Al igual que en la temporada 4 los fans enloquecieron con la escena de la escalera, hubo una secuencia protagonizada por Colin y Penelope en el cuarto episodio de la tercera entrega -el último de la primera parte- que volvió locos a los seguidores: la tórrida secuencia en el carruaje que sigue siendo una de las más comentadas y recordadas de la serie.
Hablando sobre ella en una entrevista con Deadline, el propio Newton afirmó que, aunque dura solo cinco minutos, el rodaje fue complicado y se rodaron como unas "cinco o seis versiones diferentes" que luego se montaron como un puzzle:
Es sólo una escena de cinco minutos. Así que me pareció toda una tarea alcanzar todos esos ritmos en un corto período de tiempo. Además, la presión adicional de que había sido una escena favorita de los fans de los libros
"Desde que empezamos la serie siempre estuvimos pendientes de la escena del carruaje", continuó explicando. "Entonces, cuando pudimos leerla en el guion, estábamos muy emocionados, pero nerviosos. Todos los departamentos estaban al tanto de ello. En el set, fue como una energía diferente donde todos estaban listos para presentar la escena de la mejor forma posible. Hicimos varios versiones, tal vez cinco o seis versiones diferentes, de cómo representamos la escena y luego lo dejamos en manos de la edición. Fue un proceso realmente liberador".