Seguro que cuando le dieron el papel del episodio dijo aquello de "Vamos, no me jodas". Y con razón, porque le recordaría a su juventud, cuando fue un deportista nato. ¡No hay como contar intimidades a los Hermanos Caballero!
En la temporada 3, Aquí no hay quien viva ya estaba más que instalado en el imaginario colectivo. Tanto, que todos los personajes tenían su frase estrella, desde el "¡Váyase, señor Cuesta!" hasta el "Esta, nuestra comunidad", pasando por "Un poquito de por favor" y, por supuesto, el eterno "Vamos, no me jodas" de Roberto. Daniel Guzmán, que interpretó al novio de Lucía durante 4 temporadas (y nunca volvió para La que se avecina, al contrario que sus compañeros), es todavía conocido como Roberto, y lo lleva con cierto orgullo: no todos tienen en el currículum a un personaje que cambió España.
Aquí sí hay quien boxee
Una de las mejores tramas de Roberto en Aquí no hay quien viva (plagiada después por La que se avecina, por cierto) es aquella en la que se dedica a boxear, bajo el amparo de Mariano, en el capítulo de aquella temporada 3 titulado Érase un combate. Es el padre de Emilio el que le pone el mote de "el puma de Cancún", y la verdad es que le viene como anillo al dedo, porque Guzmán escondía un pequeño secreto.
En ese episodio, Mariano llega a preguntarle si alguna vez ha pensado en dedicarse a ello profesionalmente... Y sí, en 2005 Guzmán debutó como boxeador, en los descansos que le dejaba la serie: ese año subió al ring en una velada profesional (sin Ibai Llanos cerca) a favor de Cruz Roja y ante 5000 personas. De hecho, en esa misma época estrenó A golpes, una película en la que, efectivamente, daba vida a un boxeador profesional. La vida imitando al arte imitando a la vida.
Guzmán ha seguido entrenando, así que se puede decir que, al final, Roberto le hizo caso a Mariano e intentó ser, también en la vida real, el Puma de Cancún. Solo esperamos que después de recibir un uppercut diga aquello de "Vamos, no me jodas".