El guionista de 'Pokémon' quería hacer que la serie fuera más adulta. Las ideas que dio son tan arriesgadas que jamás las usaron
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Takeshi Shudo quería que los niños que fueran fans de Pokémon se convirtieran en adultos que pudieran seguir la serie con el mismo interés. Pero claro, para eso había que cambiar el status quo de la serie... y en The Pokémon Company no quisieron

Takeshi Shudo era un guionista experimentadísimo que ya había destacado en la industria del anime como director de guion de Minky Momo o Las Aventuras de Yoko y Saki, y pensaron que era la persona perfecta para encargarse de Pokémon, una serie basada en los videojuegos de Nintendo y que tenía todos los números para convertirse en un bombazo. Como sabemos 1375 episodios después, vaya que si lo fue... aunque Shudo quería dejarse de tonterías y revolucionarla.

Pokémones, levantaos

Cada episodio de Pokémon es, poco más o menos, el mismo: aparece una nueva criatura, el Team Rocket va tras ella, Ash les vence utilizando a Pikachu. Con pequeñas variaciones, claro: hay líderes de gimnasio o Pokémon que atrapar, por ejemplo. Sin embargo, Shudo, en un estado mental bajísimo, pretendía que los infantes se fueran haciendo adultos junto a la serie... aunque para eso hacía falta cambiarlo todo. De hecho, para conseguirlo llegó a proponer dos ideas descabelladas a TV Tokyo.

La primera era terminar la serie tras la primera película, añadiendo un salto en el tiempo en el que un Ash adulto recordara su pasado y su viaje Pokémon, con todas las cosas que ya no tiene: sus amigos, la felicidad, su Pikachu. Entonces va a la cama y escucha la voz de su madre al dormir: se vuelve a convertir en niño, pero esta vez no quiere ser un maestro Pokémon, sino encontrar significado a su vida. Justo lo que queríamos ver todos tras la historia de Mewtwo, sí.

La segunda es increíble y tiene todo el sentido: los Poémon, que creen que su estado actual es de puro esclavismo, se rebelan contra los humanos y los entrenadores, a los que hacen sufrir. Así, Pikachu acaba enfrentándose a Ash... y hasta aquí pudo llegar antes de que le cortaran el grifo y le dijeran que jamás harían una historia como esa en Pokémon. Al final, Shudo acabó odiando la serie y la dejó en 2002, ocho años antes de su triste muerte. Ojalá algún día le hagan caso: puede que sus ideas fueran una locura, pero al menos hacían evolucionar algo que, de otr a manera, se va a quedar eternamente estancado en el tiempo.

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