Críticas
3,0
Entretenida
Gridlock'd

Camino del desenganche

por Nestor Hidalgo

Estrenada cuatro meses después del asesinato de su protagonista, el rapero Tupac Shakur, la primera película como director y guionista del actor Vondie Curtis-Hall (y, al fin y al cabo, su única obra personal en una carrera de realización que posteriormente se entregó por completo a la práctica mercenaria) es un estupendo ejemplo de cine urbano de los 90 que es consciente de su comentario social pero no deja que se imponga a una narración llena de aristas y puntos de interés. 'Drugstore Cowboy' (Gus Van Sant, 1989) y 'Trainspotting' (Danny Boyle, 1996) ya habían establecido ciertos estándares para el retrato de la drogadicción, pero Curtis-Hall y sus inspirados protagonistas (además de Tupac, Tim Roth y Thandie Newton) proponen una vía más sucia y realista que no está exenta de humor.

La interacción entre Tupac y Roth como Spoon y Stretch, dos yonquis adictos a la heroína que entran en pánico cuando su amiga Cookie, con quien forman una banda musical, sufre una sobredosis, está a un nivel de naturalismo digno de aplauso. Aunque quizás la mejor idea de Curtis-Hall sea convertir lo que podría haber sido un drama lacrimógeno de adictos intentando desengancharse mientras son acosados por mafias y matones en una suerte de buddy comedy donde el mayor enemigo no es la droga, sino la inoperante burocracia estatal que hay que sortear para lograr la rehabilitación.

A favor: La síntesis argumental, los créditos finales.

En contra: Vondie Curtis-Hall nunca ha vuelto a hacer nada parecido.