Recuerdo perfectamente haber tenido que leer Rebeldes en clase, la novela de S. E. Hinton que resultó ser sorprendentemente emocional para todos los que hicimos los deberes. Años después vi la película que la adaptaba, una de las mejores muestras de lo que Francis Ford Coppola es capaz de hacer cuando se esfuerza, y quedé rendido ante ella. No fui el único, porque llegó a tener, incluso, una serie de televisión secuela en el que, por ejemplo, Tom Cruise fue sustituido por... Harold Pruett. No era lo mismo, definitivamente.
Rebelde con causa
Aunque Cruise es un secundario más en la película, lo cierto es que tenía tantas ganas de trabajar con Francis Ford Coppola que hubiera hecho cualquier cosa. Por ejemplo, comer tarta de chocolate hasta vomitar. Sí, tal y como suena: hay una escena donde tuvo que comer tarta sin parar, y lo llevó como pudo: "Tuve que hacerlo, forma parte del personaje, voy a comer tarta de chocolate. Acabamos rodando esa escena durante tres días, hicimos 100 tomas de mí comiendo tarta de chocolate, y tenía que seguir tomándola".
Como adivinaréis, la cosa no terminó bien: "Las dos primeras tomas estaba diciendo 'Esto es muy bueno, estaba muy jugosa. Y luego pensaba 'Ay, dios mío, ¿la tenemos?' Tres días de Francis diciendo 'Hagámosla otra vez'. Tenía sobredosis de azúcar, estaba vomitando". Para su desgracia, esta no fue la única vez que vomitó en el set de Rebeldes.
Warner Bros
En una escena donde tenía que estar de pie en una furgoneta, Cruise confesó que no iba a poder hacerlo porque había comido demasiado en la comida y tenía nauseas. La guionista, Hinton (la misma autora del libro), le preguntó si se sentiría mejor tras vomitar, así que le obligó a beber huevos crudos hasta que lo hiciera. ¿El resultado? Cruise se encontró mucho mejor y actuó sin mayor problema. ¿Se habrá encontrado en las mismas durante Misión Imposible alguna vez?