Críticas
2,5
Regular
Todos están locas

París gay

por Eulàlia Iglesias

Francia, el país del amor. Del amor heterosexual y fotogénico. Porque en lo que a la reivindicación queer respecta siempre han llegado tarde, también en la ficción. 'Todos están locas' es un film de los noventa que parece rodado en los ochenta. Con clara influencia de las comedias de Almodóvar (la secuencia final remite sin tapujos a la de 'Atáme'), 'Todos están locas' ofrece una panorámica del ambiente en el París de la época a partir de diversos personajes la mayoría de los cuales mantienen relaciones no convencionales, desde el gay enamorado de la propietaria del local de ambiente donde se sitúa gran parte del film al banquero que también se siente atraída por ella.

La película pretende actualizar y normalizar la presencia homosexual en el cine, aunque no evita caer en ciertos tópicos y clichés, sobre todo a la hora de buscar el efecto cómico. Y resulta desconcertante que un film queer tenga como argumento central una historia de amor hetero.

A favor: pero qué guapa que sale Fanny Ardant.

En contra: Richard Berry, muy envarado tanto él como su personaje.