Críticas
2,0
Pasable
Stigmata

El efecto 2000

por Miguel Blanco

Era 1999 y el efecto 2000 estaba a la vuelta de la esquina. También el advenimiento de Cristo, del diablo, el Armageddon y uno de tantos apocalípsis mayas, incas, amish y no sé cuántas cosas más. Al final, como siempre, no pasó nada. Pero Hollywood no perdió la ocasión y aprovechó el filón.

En 'Stigmata' tenemos a una Patricia Arquette que empieza a sufrir unos extraños estigmas, que pronto son interpretados como una especie de revelación cristiana. Por el camino aparecen un montón de oportunistas y por supuesto el Vaticano, en la figura de Gabriel Byrne, experto en milagros de la Santa Sede. Ese mismo año, Byrne interpretaría al diablo en 'El fin de los días' de Schwarzenegger, así que la coincidencia es graciosa cuando menos.

La película está marcada por las modas de la época. Estilo videoclipero y confuso que lleva todo el tema sobrenatural hasta lo exasperante. Arquette venía de dejar huella en el universo de David Lynch en 'Carretera perdida', así que esto puede entenderse como una involuntaria prolongación. Cuando el Hollywood más comercial juega con asuntos tan serios como la fe, lo normal es que salgan cosas esperpénticas. Y 'Stigmata' no es la excepción.

A favor: Arquette y Byrne, además de las bromas que se pueden hacer con las carreras de los respectivos actores.

En contra: Que alguien se tome en serio este thriller pastillero y pasajero.