Críticas
3,5
Buena
El hombre sin sombra

La maldad invisible

por Israel Paredes

Tras la controvertida Starship Troopers (Las brigadas del espacio), el director holandés dirigió su personal acercamiento, aunque a partir del guion de Andrew W. Marlowe, al mito del hombre invisible en El hombre sin sombra, la cual fue atacada fervientemente por la crítica aunque cosechó buenos tributos en taquilla, quizá de manera sorprendente. La cuestión es que, como suele ocurrir en el cine de Verhoven a menudo, una cierta tendencia hacia lo explícito, casi siempre siendo desagradable para la moral más aburguesada lo que se explicita, ocasiona que su cine sea un tanto tendente a la hiperbolización. Pero en el caso de El hombre sin sombra, lo que llamó la atención negativamente fue su abierta apuesta por un hombre que consigue volverse invisible y que, en vez de llevar a cabo actos buenos, prefiere violentar y violar directamente. Una apuesta arriesgada, pero quizá más cercana a la realidad humana. El hombre sin sombra resulta interesante por el giro que da al mito del hombre invisible, por alejarse de la bondad y las buenas intenciones. Por supuesto, algo falla en la película. Quizá que se queda a medio camino, que es más una película de Hollywood que de Verhoven, intentando ser lo segundo antes que lo primero. Anteriormente, lo consiguió. Pero en El hombre sin sombra, no. Aun así, queda una película que va de más a menos en sus intenciones dramáticas aunque no así en su espectacularidad, con un final enloquecido que, eso sí, tiene la marca de un Verhoven que apostó por el todo o nada.

A favor: La irreverencia de Verhoven hasta que los efectos especiales acaban siendo más importantes.

En contra: La ligereza con la que acaba la película.