Basado en la novela de suspense de 1972 The Eiger Sanction de Trevanian, quien la escribió como una parodia intencionada de las novelas de James Bond, el thriller de acción y espías Licencia para matar dirigido y protagonizado por Clint Eastwood en 1976 no es precisamente una de las películas más recordadas del veterano cineasta de 95 años, pero lamentablemente sí uno de los rodajes que el director recordará para siempre.
En Licencia para matar Eastwood no solo se pondría detrás de las cámaras, sino que encarnaría al Dr. Jonathan Hemlock, un profesor de arte en una pequeña universidad estadounidense aficionado al arte antiguo antiguo que en el pasado trabajó como asesino del gobierno.
El guion llegó a sus manos en un momento perfecto que le permitía cumplir su contrato con Universal -que había comprado los derechos de adaptación- y luego marcharse a Warner Bros., pero antes tuvo que hacer algunos cambios notables para darle más coherencia a la historia original. Además, una de las cuestiones en las que Eastwood puso el mayor foco fue en el realismo de las secuencias en la montaña, dado que la mayor parte de la película transcurría en los Alpes suizos.
Licencia para matar se emite hoy en televisión. Puedes verla a las 22:21 en el canal de TDT BeMad.
Cuando conocemos a Jonathan Hemlock en la película, hace algún tiempo que el sicario decidió dar carpetazo a su pasado, pero éste vuelve a él cuando su ex empleador llega con una misión: eliminar a dos hombres que son sospechosos de haber asesinado a otro agente del gobierno.
Al principio Hemlock se niega, pero cuando es amenazado con exponer el origen de su colección de arte -en la que invirtió su dinero como asesino a sueldo-, al ahora profesor no le queda más remedio que aceptar. Además, cuando descubre que el agente asesinado era un viejo amigo, el trabajo convierte de repente en algo personal. La gran complicación radica en que su objetivo se encuentra en uno de los picos más peligrosos de los Alpes suizos.
Para Clint Eastwood el rodaje de esta película fue todo un reto: no solo porque la mayor parte de las escenas de montaña se rodaron en exteriores, sino porque se propuso realizar él mismo sus escenas de acción y escalada sin usar doble. Al más puro estilo Tom Cruise con Misión: Imposible, pero cuatro décadas antes.
Y aunque logró su objetivo, el set de rodaje quedó marcado por una terrible tragedia: uno de los miembros del equipo David Knowles, un escalador británico de tan solo 26 años, murió cuando el rodaje apenas había acabado de comenzar, aplastado por la caída de una roca durante un desprendimiento mientras trataban de conseguir una toma. En aquel momento, el mazazo fue tan fuerte que Eastwood se planteó abandonar el proyecto, aunque le convencieron de que siguiera para que la muerte de Knowles no fuera en vano.
"Fue una película muy difícil. Las escenas de alpinismo, en particular, presentaron enormes desafíos. Al séptimo día de rodaje, perdimos a uno de nuestros escaladores.Y créanme, no dejaba de preguntarme si realmente valió la pena", reconoció Eastwood en una entrevista.
Licencia para matar no es su película más recordada y su acogida fue bastante tibia, pero sí se reconoció que sus escenas de alpinismo y secuencias de acción estaban realmente logradas, por lo que el empeño de Eastwood tuvo su recompensa.