Pixar acababa de ganar un Óscar al mejor cortometraje animado por Tin Toy, y estaba bastante claro qué es lo que tenían que hacer después: una película basada en Tinny, su protagonista. En la idea inicial para Toy Story, este quedaba abandonado en una gasolinera y acababa encontrándose con un muñeco de ventrílocuo: ambos vivían aventuras hasta acabar en una clase de preescolar, donde jugarían con ellos para siempre. ¿Cuál fue el problema? Que los tratamientos de guion eran tan rotundamente malos que Jeffrey Katzenberg acabó desesperado y obligó a rehacerlo todo.
Hay un amigo en Andy
Tinny acabó convertido en alguien llamado Lunar Larry, que después evolucionó: Tempus, Morph y, finalmente, Buzz Lightyear. Woody, por su parte, fue un muñeco de ventrílocuo durante gran parte de la producción hasta que decidieron cambiarlo porque su cara parecía malvada. Pero claro, era el inicio de la animación por ordenador, nadie había hecho nada igual... Y, sinceramente, en la primera Toy Story todas las caras parecen bastante malvadas o raras.
Andy, sin ir más lejos, tiene unas facciones que fueron corrigiendo más adelante pero en un principio daban auténtico terror, muy rígidas, casi como... si él fuera otro juguete más. La teoría parece no tener fundamento hasta que ves al resto de los amigos de Andy durante su cumpleaños: ¡Todos son iguales a él al cien por cien! ¿Y si Andy fuera realmente el juguete? Vale, sí, la teoría se cae por su propio peso si pensamos en las limitaciones técnicas de la época, pero sería bonito soñar.
Pixar
Por cierto, no esperéis volver a ver a Andy en Toy Story 5, porque su propio director ha afirmado que con Toy Story 3 terminó "la era de Andy" y ahora es otro momento para la franquicia. Si funciona, eso sí, esperad Toy Story 6, 7 y las que caigan. Si hay billetes, hay un amigo en mí.