Originalmente, los trabajadores de Ubisoft no pretendían hacer Assassin's Creed. De hecho, su intención era hacer una secuela de Prince Of Persia: Las arenas del tiempo, pero con un mundo abierto en su lugar. Sin embargo, poco a poco fueron modificándolo con el tiempo, y el príncipe pasó a ser alguien que debía luchar por el trono y enfrentarse a sociedades secretas. Obviamente, el siguiente paso estaba dado: se creó la Orden de Assassins y, unos años después, en 2007, todo el mundo quedó maravillado ante una nueva franquicia que sigue en pie (y en muy buena forma). Ojalá poder decir lo mismo de su intento de pasarla al cine.
¡Salta conmigo, digo salta!
En 2016, casi una década después del primer juego, Michael Fassbender protagonizó Assassin's Creed, una historia original alineada con los juegos que no fue un fracaso per se, pero recaudó muchísimo menos de lo que se esperaba. Y eso que lo dieron todo para hacerla. Que se lo pregunten a Damien Walters, el doble de acción de Fassbender, que realizó una hazaña que ninguna otra persona ha hecho en 35 años. No, Tom Cruise, no es un reto.
El equipo de Assassin's Creed quería que todo pareciera real y sin CGI, así que le pidieron a Walters que diera un "Salto de fe" como los que los personajes de la saga dan, saltando desde lo alto de edificios. En total fueron 38 metros de caída libre, el salto más alto que un doble de acción había hecho en más de tres décadas. Podrían haber puesto un doble digital, sí, pero sinceramente: lo habríamos notado.
El trabajo está ahí, pero lo cierto es que en la escena queda muy deslucido. El uso de efectos visuales para recrear el entorno hace que el espectador apenas llegue a alcanzar la sensación de salto de fe que debió de tener el especialista. Queda demasiado adornado como para llamar la atención.
Si te gusta la franquicia histórica, Netflix ha anunciado que quiere enmendar los pecados del pasado con una nueva adaptación de Assassin's Creed aunque, eso sí, convertida a serie de televisión y con nuevos personajes. Que el Animus nos coja confesados.