Béla Tarr, director de Sátántangó (1994) y pionero del 'slow cinema', ha muerto a los 70 años. El cineasta húngaro ha fallecido este martes como consecuencia de "una larga y seria enfermedad", tal y como ha confirmado la Academia del Cine Europeo.
En un comunicado, la organización -de la que Tarr era miembro desde 1997- ha destacado (vía Variety): "Lamentamos la pérdida de un director excepcional y una personalidad con una fuerte voz política, profundamente respetado por sus colegas y celebrado por el público mundial. La familia solicita la comprensión de la prensa y el público, y que no se les solicite una declaración en estos difíciles días"
Tarr, nacido en Hungría en 1955, comenzó su carrera en el cine a los 16 años como un director 'amateur'. Pronto, su trabajo llamó la atención de los estudios Béla Balázs, que le ayudaron a iniciar su carrera como director.
Nido familiar (1979) fue su primera película. Después de graduarse en la academia de cine de Budapest en 1982, fundó su propio estudio: Társulás Stúdió. Allí trabajó hasta hasta su cierre en 1985. Los filmes El intruso (1981), Gente prefabricada (1982) y Almanaque de otoño (1984) nacieron durante ese periodo de tiempo. Más tarde dirigió La condena (1988), la primera película húngara independiente.
De 'Sátántangó' a 'El caballo de Turín'
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Uno de sus proyectos más populares fue Sátántangó, un filme de siete horas y media de duración, que muestra la lucha de un pequeño pueblo húngaro tras la caída del comunismo. Este proyecto es el que mejor refleja una de las características de la obra de Tarr: el 'slow cinema'. Se trata de un cine caracterizado por imágenes en blanco y negro, tomas largas e ininterrumpidas, pocos diálogos, un rechazo a la narrativa tradicional y representaciones sombrías y mundanas de la vida cotidiana en Europa del Este.
Tilda Swinton protagonizó su película El hombre de Londres (2007), presentada en el Festival de Cannes. El caballo de Turín (2011) formó parte del festival de Berlín y ganó el Gran Premio del Jurado. Tarr anunció que era su última película.
Tras El caballo de Turín, el cineasta se dedicó a la enseñanza de jóvenes directores y fundó el programa Film.Factory en Sarajevo en 2012.