Un grupo de policías recibe el aviso de que en una casa hay una importante suma de dinero, pero cuando llegan se encuentran con algo mucho mayor de lo que pensaban: hay millones y millones de dólares en efectivo. En Miami existe la regla de que deben contar cualquier incautación en el lugar de los hechos, así que, básicamente ahora están atrapados en esa casa hasta que terminen de contar los billetes. Esto les convierte en blanco de un grupo de delincuentes.
De esto trata El botín, la nueva película de Netflix, escrita y dirigida por Joe Carnahan basándose en las experiencias reales de su amigo Chris Casiano, un policía de Miami que solía supervisar la brigada táctica de narcóticos. De hecho, como cuenta el director en una entrevista con SensaCine: "Matt Damon interpreta una versión de Chris, inspirada libremente en él. Usar lo interpersonal en este thriller policial tan tradicional, y los giros inesperados que se crean en esas narrativas, es único porque no se tiene la oportunidad de hacerlo tan a menudo".
Aunque El botín es una historia de acción, Carnahan creció con títulos como Serpico, de Sidney Lumet, o Ladrón o Heat, ambas de Michael Mann, las cuales "tratan sobre las relaciones más que sobre cualquier otra cosa. Creo que eso es lo que impulsó esta película en particular; precisamente esos aspectos interpersonales que, en mi opinión, marcan la diferencia. Cuando se consigue eso, se puede crear este tipo de hiperrealidad que me encanta".
Quería una sensación cruda, incluso la forma en que la cámara se volvía repentinamente sísmica durante la acción. Quería esa sensación impactante de lo abrupta y abrumadora que puede ser la violencia. La violencia rara vez se presenta en secuencias tan largas; es un paroxismo abrupto y desagradable de movimiento. Quería que el público la sintiera en el pecho
"Historias como esta suelen funcionar cuando resultan honestas y podemos imaginarnos eficazmente en esas circunstancias. A veces, en las películas, los personajes se presentan de forma absurda, como si Superman no fuera a aceptar el dinero; siempre se comportaría con nobleza", apunta Ben Affleck en la entrevista, "aquí, se trata de personas reales sujetas a estas tentaciones. El dinero representa cosas importantes para la gente: la manutención, la atención médica, llevar comida a la mesa o no tener que hacer un trabajo agotador. Todos estamos sujetos a eso, y creo que la película lo trata con honestidad y respeto hacia el público".
Netflix
El reparto de El botín es una de las grandes razones para darle una oportunidad a la película. Matt Damon, Ben Affleck, Steven Yeun y la recién ganadora del Globo de Oro Teyana Taylor encabezan el reparto. También trabaja Kyle Chandler y Sasha Calle, Catalina Sandino Moreno y Scott Adkins.
Bastaron un par de días para tener a Affleck y Damon en el proyecto. "Danny [Bernfeld, de Artists Equity] dijo: 'Dame 48 horas con el guion antes de que te lances'. Ella lo leyó y se puso como loca. Veinticuatro horas después, estaba hablando por teléfono con Matt, y otras veinticuatro horas después, con Ben". El director había coincidido con los actores anteriormente, así que ya eran amigos, pero lo que le ofrecieron les llamó mucho la atención. "Fueron compañeros maravillosos en todos los aspectos, tanto profesional como creativo. Creo que ambos están extraordinarios en la película", concluye.
Comprendí de forma innata que estaba viendo un atisbo de lo que ocurre tras la cortina entre dos chicos que han sido amigos desde niños. Hay una cualidad ahí que no se puede fabricar.
Un grupo de personas en una olla a presión
"Lo que me encantó fue la atmósfera retro de poner a un grupo de personas en una olla a presión donde no se sabe con certeza quién puede confiar en quién. Esto crea objetivos cinematográficos muy claros y bien definidos", recuerda Ben Affleck en la entrevista, "Pensé que Joe tenía un gran sentido de cómo manejar eso y alcanzar esos objetivos. También pensé que atraería a un elenco espléndido, y como pueden ver por la gente sentada a mi lado, así fue".
"Tiene un guion inteligente. Creo que la segunda vez que lo ves, puedes encontrar cosas que no habrías visto originalmente, pero que están ingeniosamente ensambladas", añade su compañero de reparto, Kyle Chandler.
El guion, sin duda, partía de un buen nivel de tensión, pero el trabajo de cámara debía llevarlo a la pantalla y transmitírselo al espectador. De eso se han encargado Carnahan y el director de fotografía Juanmi Azpiroz. "Valientemente, usaron cámaras físicamente más pequeñas, confiando en que los nuevos sensores serían lo suficientemente robustos como para capturar una imagen que encajara con las cámaras de fotograma completo más grandes. Esto significó que pudieron colocarlas en lugares muy íntimos y discretos", dice Affleck.
Dado que gran parte de la película se desarrolla en esta misma casa, éramos casi como jerbos en un hábitat, siendo observados mientras nos movíamos por él
En su búsqueda por la autenticidad, El botín no juzga a sus personajes ni los simplifica en 'buenos' o 'malos'. "No recurre a la simplificación excesiva ni a clichés sobre si la gente es completamente buena o completamente mala. Una de las cosas que me encantó es el personaje de Sasha; desde el primer momento, te identificas con ella y te sumerges en su punto de vista, pero enseguida empiezas a cuestionarla también. Fue una verdadera oportunidad de interpretación en el contexto de una película con convenciones de género que tienen un atractivo perdurable", recuerda el actor.
El botín está disponible en Netflix desde el 16 de enero.