El director de 'Ídolos' ve potencial en una segunda parte: "Hay una idea muy fuerte de lo que pasa después"
María Garzón
María Garzón
-Redactora
Apasionada de un buen drama y adicta a cualquier comedia romántica, considera que las series y películas no tienen fecha de caducidad. Adicta a la televisión.

La película protagonizada por Ana Mena y Óscar Casas ya se puede ver en las salas de cine. Una cita ineludible para los fans del motociclismo, ya que lleva el rugir de los circuitos de MotoGP a la gran pantalla

Sony

Hay películas que te dejan con ganas de más cuando llegan a su final, ya que necesitas descubrir cuáles serán los siguientes pasos de los protagonistas. Esto fue lo que me ocurrió al ver Ídolos, la película protagonizada por Ana Mena y Óscar Casas que ya puedes disfrutar en los cines. Y es que el filme dirigido por Mat Whitecross tiene todos los ingredientes para engancharte frente a la pantalla: romance, drama y la adrenalina de MotoGP.

Ídolos lleva el rugir de las motos en los circuitos a la gran pantalla por lo que, como dice su director en declaraciones a SensaCine, "es una película que se tiene que ver y escuchar en el cine". Y es que os aseguro que, cuando veas al protagonista competir en Montmeló o Misano -se rodaron las escenas a escasos minutos de competir los pilotos oficiales- vas a sentir esa misma sensación de ver una carrera en cualquier pista de motociclismo.

Ídolos
Ídolos
Fecha de estreno 23 de enero de 2026 | 2h 06min
Dirigida por Mat Whitecross
Con Oscar Casas, Ana Mena, Enrique Arce
Medios
3,0
Usuarios
3,0
Cartelera y Entrada (326)

Por ello, como en todo proyecto en el que se forma un buen equipo y el ambiente acompaña, el director no descarta una segunda parte. "Cuando terminamos el proyecto, aunque estábamos agotados por un rodaje difícil, queríamos continuar. Hay más cuentos para contar y Jordi [el guionista] tiene una idea muy fuerte de lo que pasa después", explica Whitecross.

"Sería un sueño continuar; de momento tengo los dedos cruzados y dependerá de si el proyecto tiene éxito. La historia realmente empieza justo cuando termina la película. Yo también tengo ganas de saber qué pasa después con Edu", añade director, quien admite que hay Ídolos va más allá del espectáculo de MotoGP.

"Fue algo que se alimentó orgánicamente": Así surgió la química entre Ana Mena y Óscar Casas durante el rodaje de 'Ídolos'

"Si sacas la historia de las motos, seguiría siendo una historia de padre e hijo o de una pareja como cualquiera. Para mí esto es muy importante. Mis películas favoritas de Hollywood tienen ese centro de amor y relaciones, y luego viene el espectáculo. Ójala la gente vea esta película porque no la hicimos esto solo para motoristas", sentencia el director.

Ídolos sigue la historia de Edu, un apasionado del motociclismo que su sueño es competir en MotoGP. Para conseguirlo, el personaje de Óscar Casas deberá dejar a un lado su orgullo y entrenar bajo las órdenes de su padre, expiloto, con el que lleva tiempo sin hablar. En mitad de este camino se cruza una joven con la que comienza un romance, pero la exigencia de llegar a ser el mejor en el circuito puede acabar con su relación.

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P: Lo primera pregunta es una que me gusta siempre realizar a todos los directores y creadores. ¿Cómo definirías el proyecto, en este caso Ídolos?

Es muy difícil para mí definir Ídolos. Por una parte, trata de motos y de este mundo de MotoGP, pero lo que me encantó del guion, de Jordi e Imma, es que es realmente un drama sobre una relación muy difícil entre padre e hijo. También trata de alguien que está muy solo, el personaje de Óscar Casas, y conoce a una mujer, el de Ana Mena. Ese drama es el corazón de la película; sin él, para un público más grande, entrar a este mundo de espectáculo y peligro de MotoGP hubiera sido difícil. Es una historia sobre alguien que debe superar las dificultades en la pista pero, sobre todo, las dificultades con su padre.

P: ¿Cómo llegó a ti este proyecto?

En el pasado he hecho una gran variedad de proyectos: desde videoclips hasta cine de política, pasando por música o, en los últimos años, deportes como el boxeo y juegos paralímpicos. Esto es un ambiente un poco parecido, pero nada que ver con lo que hacen en MotoGP. Conocí al productor y guionista, Jordi, hace tres años y nos llevamos muy bien. Él me contó de este proyecto que ha sido su sueño por más de diez años. Aunque yo conocía a los pilotos de MotoGP, no tenía mucha idea de este mundo. De hecho, nunca había visitado un circuito y me enamoré enseguida. Había visto varios documentales sobre Rossi o sobre Márquez, pero entrar en ese mundo... La emoción, el sonido y la fuerza del ruido de las motos te toca el corazón cuando entras a un circuito por primera vez.

Fuimos a Alemania hace más de tres años porque quería saber de este mundo antes de empezar Ídolos. Conocí a los pilotos, a los equipos y a la gente de Dorna. Empecé a hacer entrevistas con ellos como si fuera para un documental y, aunque tenía el guion, Jordi me apoyó para integrar todas esas historias reales. Me encantó el proceso: empecé como un novato o un extranjero en este mundo, pero al final terminamos siendo familia.

P: ¿Consideras que el apoyo de DORNA y del mundo MotoGP ayudó a reflejar fielmente la vida de un piloto?

R: Sí, para mí era algo desconocido. Yo los veía con los cascos y parecen superhéroes o uno de los Vengadores, pero cuando se quitan el casco son jóvenes que arriesgan su vida por una pasión. Eso es clave para ellos. Son como gladiadores de la época romana. Quería entender de dónde viene esa pasión de arriesgar la vida, algo que a veces empieza porque sus padres les compraron una moto a los cuatro años.

Eso es lo que tratamos de hacer con el personaje de Óscar (Edu), queríamos mostrar a alguien muy solitario con mucha tragedia en su vida. Ha perdido a su madre y, de cierta forma, ha perdido a su padre. Tiene a sus amigos, pero casi todo el tiempo lo pasa en la moto o en su casa solo. Tiene una rabia dentro que no le sale y, poco a poco, durante la historia se conecta de nuevo con su padre y con la mujer que interpreta Ana Mena. Me gusta mucho eso porque no es el típico personaje de acción que tiene todas las respuestas y duro desde el principio, sino que tiene una fragilidad que me gusta mucho.

P: El final deja con ganas de más y descubrir el futuro del protagonista. ¿Habrá una segunda parte?

A veces terminas un proyecto y piensas "ya está", pero en este caso nos encantó tanto estar en este ambiente y formamos un equipo tan fuerte que, aunque estábamos agotados por un rodaje difícil, queríamos continuar. Hay más cuentos para contar y Jordi tiene una idea muy fuerte de lo que pasa después. Sería un sueño continuar; de momento tengo los dedos cruzados y dependerá de si el proyecto tiene éxito.

Me encanta escuchar que la gente se queda con ganas de saber más, porque la historia realmente empieza justo cuando termina la película. No sé si es una forma de precuela. Yo también tengo ganas de saber qué pasa después con Edu.

P: Y, por último, ¿qué le dirías a los espectadores que no son fans del motociclismo para que vayan al cine a ver Ídolos?

Cuando yo fuí a ver Días de trueno no es que me fascinara mucho ese mundo, pero me enganchó por el protagonista. Creo que Óscar Casas y Ana Mena tienen esa magia que solo las estrellas tienen. Les diría que, si sacas la historia de las motos, seguiría siendo un cuento de padre e hijo o de una pareja como cualquiera. Para mí esto es muy importante. Mis películas favoritas de Hollywood tienen ese centro de amor y relaciones, y luego viene el espectáculo.

Ójala la gente vea esta película porque no la hicimos esto solo para motoristas. Mis hijas de 10 y 12 años la han visto y les encantó, al igual que a un hombre de 80 años en un pase de anoche. Hay algo para todos, pero sobre todo es una película que se tiene que ver y escuchar en el cine así que ojalá.

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